Mostrando entradas con la etiqueta scioli. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta scioli. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de diciembre de 2009

Las claves del 2009 por Nelson Castro


1. Candidaturas testimoniales, voz de las urnas y ciudadanía.

El de las candidaturas testimoniales ha sido uno de los episodios más bochornosos desde que se inició la nueva etapa democrática el 10 de diciembre de 1983. La mala idea le perteneció exclusivamente a Néstor Kirchner, y la complicidad a muchos otros funcionarios del oficialismo que creyeron, y aún creen, que la única forma de mantener su poder es la obsecuencia ciega hacia el matrimonio presidencial.

A la cabeza de ellos estuvo y está Daniel Scioli; copartícipes fueron también Sergio Massa y Nacha Guevara. Una dosis no menor de responsabilidad –en realidad debería decirse de irresponsabilidad– en la concreción del engendro de las candidaturas testimoniales les correspondió a aquellos jueces que, amparados en criterios leguleyos, ni siquiera emitieron pronunciamientos de advertencia contra quienes, con total premeditación y alevosía, no tuvieron ningún inconveniente en perpetrar este acto que constituyó una flagrante burla al voto popular, piedra basal de la vida en democracia.

Algo para elogiar, sin embargo: aunque desoído por el Gobierno y algunos sectores de la oposición, el resultado de las elecciones del 28 de junio fue un mensaje claro para toda la dirigencia política.

La ciudadanía no le dio el poder absoluto a nadie. Lo distribuyó casi matemáticamente de forma tal que todos dependan de todos y así, se vean obligados a dialogar y a consensuar posiciones en los asuntos clave que importan a la vida de la sociedad argentina. Al tiempo, la intervención activa de la ciudadanía independiente –que es mayoría– fue un gesto importante que generó una mayor participación, hecho que derivó en una mejor fiscalización de los comicios, instancia esencial para garantizar su transparencia.

2. La inseguridad, problema real y deuda de toda la dirigencia.

El año se va con una larga lista conocida, y otra desconocida que es aún más extensa, de víctimas de robos y asesinatos. Este ha sido otro año en el que la falta de una política de Estado coherente y racional ha llevado a seguir repitiendo errores; como consecuencia de ello, el núcleo del problema sigue sin ser abordado de una manera eficaz.

La principal causa del delito es la marginalidad producida por la exclusión social. A ello hay que agregarles la corrupción política, la corrupción judicial y la corrupción policial, y completarlo con el consumo de drogas y los negocios clandestinos para tener una idea de la complejidad del asunto.

Esto, que es archiconocido, se ha transformado en un asunto casi inasible tanto para el oficialismo como para la oposición. La negativa del Gobierno nacional a asumir su cuota de responsabilidad en la búsqueda de soluciones, así como también su actitud de creer que éste es un problema que no le compete, ha hecho y seguirá haciendo todo mucho más difícil.

3. Corrupción ostensible y constante tensión entre Ejecutivo y Judicial. Mal de difícil erradicación en la Argentina, los episodios de corrupción siguen siendo múltiples y afectan a todos los estamentos del poder.

De ese universo de vergüenza, los casos más resonantes fueron: los vuelos en avión particular del secretario de Transporte Ricardo Jaime y su familia; el irresuelto caso de la valija de Guido Alejandro Antonini Wilson (el video mostrándolo en la Casa Rosada terminó con la mentira del Gobierno, que no sólo negaba ese hecho sino también el nivel político de quienes se sirvieron del valijero para traer al país un dinero de dudoso origen e incierto destino); la mafia de los medicamentos; el espectacular nivel de enriquecimiento del matrimonio presidencial y todas las dudas que el hecho ha planteado, y que de ninguna manera ha aclarado el sobreseimiento inauditamente veloz que, dictó, a manera de regalo de Navidad, el juez federal Norberto Oyarbide, a quien, por otra parte, los Kirchner desprecian.

En línea con lo expuesto, es preciso puntualizar hechos ominosos y totalmente a contrarios al concepto de república: el episodio de desobediencia al juez en lo laboral José Sudera protagonizado por el doctor Aníbal Fernández; los temores de muchos jueces que se sienten amedrentados en el desempeño de su cargo por el accionar intimidatorio de algunos integrantes del Consejo de la Magistratura que pertenecen al oficialismo; la falta de cumplimiento por parte del gobierno de Santa Cruz de la orden emanada de la Corte Suprema de reponer en su cargo al fiscal Eduardo Sosa, injustamente desplazado por el entonces gobernador Néstor Kirchner.

4. O no hay diálogo entre Gobierno y oposición o todos están sordos.

Este es uno de los grandes males del presente político de la Argentina. Tras la derrota electoral del 28 de junio, la convocatoria que hizo la Presidenta al diálogo político generó expectativas favorables y trajo algo de alivio al clima de crispación que en forma permanente genera el Gobierno al que, con varias de sus respuestas, se suman algunos opositores.

La mayoría de la dirigencia de la oposición aceptó la invitación y sólo una minoría rehusó asistir, acusando al Gobierno de armar con todo eso un mecanismo de distracción destinado a ganar tiempo y recuperar parte del terreno perdido tras el resultado de los comicios. Lamentablemente los hechos les dieron la razón a estos últimos.

El diálogo nunca funcionó y, visto lo ocurrido en la última sesión de la Cámara de Diputados, en la que Néstor Kirchner se encargó de destruir todos los acuerdos entre los jefes de bloques opositores y del oficialismo, es altamente probable que todo siga igual.

5. El dengue y la gripe A, flagelos manipulados por la política.

Estos dos episodios desnudaron el dilema psicológico político que afecta al matrimonio presidencial, quienes trataron tanto al dengue como a la gripe A como si fueran asuntos de campaña electoral y no de índole primariamente sanitaria. Por eso se los minimizó.

Contra esto luchó la hoy ex ministra de Salud, Graciela Ocaña, quien tuvo que ponerse firme para evitar que se despidiera al director el hospital de Charata, Chaco, que se atrevió a denunciar la calamitosa situación sanitaria de la zona y el impacto producido por el mal en la población.

Algo similar sucedió con la gripe A. Hay que recordar que la licenciada Ocaña recibió sugerencias para que limitara al mínimo la información sobre el tema. No fue sino hasta el 29 de junio, un día después de las elecciones, que el Gobierno se puso a la cabeza de la emergencia sanitaria generada por esta afección.

A esa altura, la confusión existente, a la que también contribuyeron algunos medios de comunicación, generó un estado de incertidumbre que paralizó a buena parte de la sociedad.

6. El poder como factor de extorsión y reparto de prebendas.

Una de las características de la Argentina son sus contradicciones. Por ejemplo: nuestro país se declara como una república federal, pero en los hechos las cosas son exactamente opuestas.

Un caso paradigmático es el de la coparticipación federal, ya que –a través de ella– la Nación se apropia de buena parte de los ingresos fiscales originados en cada una de las provincias, a los que se los redistribuye a discreción y antojo del poderoso de turno.

Así es, entonces, como los Kirchner vienen utilizando esta caja como un instrumento de extorsión para someter y cooptar las voluntades de gobernadores, intendentes y legisladores. El último caso resonante lo protagonizó el flamante gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi.

7. Oportunidades perdidas para mejorar leyes de impacto.

Ese ítem está representado tanto por la Ley de Medios como por la Ley de Reforma Política. Son instrumentos que exigen consensos amplios que aseguren su perdurabilidad. Esos consensos faltaron.

En la Ley de Medios, el enfrentamiento entre el Gobierno y Clarín dio pie a una situación de bipolaridad –según la que si se criticaba algún aspecto de la Ley se estaba con Clarín y si se la elogiaba se estaba al servicio del Gobierno– que impidió que los aportes de muchas voces que reconocían la necesidad de la Ley, así como también muchas de sus buenas propuestas y que le criticaban algunos puntos específicos, se perdieran en el medio de la furia de pasiones que envolvió a todo el trámite legislativo.

A este cuestionable panorama debe agregarse la amenaza de vetocracia, anunciada tanto por el jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, como por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y ejecutada ya por la Presidenta con el veto a dos artículos de la Ley de Reforma Política. Es la respuesta gubernamental a la nueva composición del Congreso. ¡Inquietante!







8. Los increíbles errores y horrores en el gobierno de Mauricio Macri.

Comenzaron con la decisión de forzar a Gabriela Michetti a renunciar a su cargo de vicejefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para competir por una diputación nacional en las elecciones del 28 de junio; siguieron con la designación del cuestionado comisario Jorge “Fino” Palacios como jefe de la Policía Metropolitana –quien se vio forzado a renunciar luego del escándalo de las escuchas telefónicas del agente de la SIDE y miembro de la Policía Federal Ciro James, a quien Palacios conocía– y terminaron con la desafortunada designación de Abel Posse, un intelectual de larga trayectoria en el peronismo conocido por sus posturas provocadoras, al frente del Ministerio de Educación de la Ciudad, al que acaba de renunciar hace unos días en el medio de una verdadera revulsión tanto fuera como dentro del PRO.

9. La amortiguación de la crisis: una a favor, pero con nubes.

El año 2009 abrió con grandes temores sobre los efectos negativos que pudiera tener sobre la economía de nuestro país la monumental crisis financiera iniciada en los Estados Unidos y esparcida por el mundo. La Argentina demostró tener capacidad para capear el temporal. No hubo catástrofe ni colapso, a pesar de lo cual la precariedad de la realidad económico-social de los sectores más desprotegidos los dejó rápidamente en la pobreza y la exclusión.

Sin embargo, la continuidad de Guillermo Moreno en la Secretaría de Comercio enturbia lo logrado: la mayoría de los funcionarios del Gobierno hablan pestes de este hombre que ha fracasado en casi todas sus acciones cargadas, casi permanentemente, de un tinte intimidatorio ordenado por el matrimonio presidencial que, por eso mismo, defiende al funcionario contra viento y marea.



El año del Bicentenario, 2010, está a la mano. ¡Cuán importante sería que, tanto quienes ejercen el poder como los que aspiran a ejercerlo bucearan un poco en la historia y releyeran las cosas que se decían de la Argentina hace un siglo!

Se darán cuenta, entonces, de la frustración que estos últimos cien años han significado para nuestra Nación. Tal vez así puedan comprender la dimensión épica que demandará la tarea de recuperar la esperanza de hacer de nuestro país un lugar de promisión “para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.

Otras Notas:
Kirchner y Duhalde, dueños de un pobre juicio social
La verborragia maníaca y la hiperpresencia de los Kirchner
Aníbal Fernández hombre clave de los Kirchner
El problema central de la política argentina
Majul le contesta a José Pablo Feinmann: "alcahuete del poder"
Néstor Kirchner debería incorporarse al libro de los records Guinness
En el mundo de Néstor y Cristina Kirchner todo es unilateral
Los Kirchner no pueden conducir al país sin andar repartiendo trompadas mediáticas
El fallo de Oyarbide degrada la imagen del Poder Judicial y descoloca a la Corte
Los Kirchner se pusieron Casco contra la justicia
Así transcurre la vida en el planeta kirchnerista
En la Argentina de los Kirchner no hay Ley ni Justicia para Juzgarlos
La prueba más cabal de la mentira oficialas
Justicia Social y Libertad Por Alfredo Leuco
Alberto Fernández cree que él lo inventó a Kirchner
Aníbal Fernández, subversivo constitucional

sábado, 19 de diciembre de 2009

En la Argentina de los Kirchner no hay Ley ni Justicia para Juzgarlos

Por Roberto Maturana

“Quizás lo que hacemos sea solo una gota en el océano, pero el océano no será el mismo sin esta gota”. Madre Teresa de Calcuta.


El Congreso K sancionó en bloque una enormidad de leyes en tiempo record, pero una en especial quedó fuera.

En 2008 se aprobaron 119 normas, de las cuales 67 fueron redactadas por el Gobierno. Diputados propuso 30 y 22 el Senado. Durante el período de 126 sesiones, entre el 1º de marzo de 2008 y el 28 de febrero de 2009, se sancionaron 119 leyes en el Congreso, según datos oficiales.

La mayoría de esas normas fueron impulsadas por el Poder Ejecutivo: 67, es decir, el 56,3 por ciento. Durante el 2009 se sancionaron 106 leyes y Cristina firmó 1735 decretos.

Una Ley “en abandono” como la de Ética Pública, sancionada hace una década, se convierte en una utopía que demuestra que en la Argentina de los Kirchner no hay Ley ni Justicia para Juzgarlos, la impunidad subyace sobre los millones de Santa Cruz que jamás llegaron, que ya nadie reclama; cada día nos arrojan una nueva realidad de ostentación de vulneraciones por sobre la Constitución: la propia Corte Suprema ordenó radarizar Salta para que no llueva más cocaína. La Ley ordena las siguientes pautas de comportamiento ético a nuestros funcionarios:

a) Cumplir y hacer cumplir estrictamente Constitución Nacional, las leyes y los reglamentos que en su consecuencia se dicten y defender el sistema republicano y democrático de gobierno;

b) Desempeñarse con la observancia y respeto de los principios y pautas éticas establecidas en la presente ley: honestidad, probidad, rectitud, buena fe y austeridad republicana;

c) Velar en todos sus actos por los intereses del Estado, orientados a la satisfacción del bienestar general, privilegiando de esa manera el interés público sobre el particular;

d) No recibir ningún beneficio personal indebido vinculado a la realización, retardo u omisión de un acto inherente a sus funciones, ni imponer condiciones especiales que deriven en ello;


e) Fundar sus actos y mostrar la mayor transparencia en las decisiones adoptadas sin restringir información, a menos que una norma o el interés público claramente lo exijan;

f) Proteger y conservar la propiedad del Estado y sólo emplear sus bienes con los fines autorizados. Abstenerse de utilizar información adquirida en el cumplimiento de sus funciones para realizar actividades no relacionadas con sus tareas oficiales o de permitir su uso en beneficio de intereses privados;

g) Abstenerse de usar las instalaciones y servicios del Estado para su beneficio particular o para el de sus familiares, allegados o personas ajenas a la función oficial, a fin de avalar o promover algún producto, servicio o empresa;

h) Observar en los procedimientos de contrataciones públicas en los que intervengan los principios de publicidad, igualdad, concurrencia razonabilidad;

i) Abstenerse de intervenir en todo asunto respecto del cual se encuentre comprendido en alguna de las causas de excusación previstas en ley procesal civil.

La operatividad de esta Ley depende de la creación de una Comisión Nacional de Ética que ella misma ordena. Nuestros Congresistas a pesar de tanto activismo, no crearon la Comisión. Un abandono de una década.

La Ley se sancionó en setiembre de 1999, Ley 25.188, cuando Carlos Menem estaba a punto de dejar la Casa Rosada. Diez años después de la entrada en vigor de la norma, su nombre es desconocido por los más destacados legisladores del Congreso.

La Comisión inexistente estaría integrada por 11 miembros que incluía a un representante de la Corte Suprema, uno del Poder Ejecutivo y otro por la Procuración General, más ocho ciudadanos elegidos en una resolución conjunta por ambas cámaras.

Leyes que se abandonan y leyes que no se sancionan, de esto no se habla.

El paco crece y nos mata, pues los presidentes “k”, su gobernador Scioli y legisladores no promulgan la ley de precursores químicos. Cuando el ciudadano escucha que se lucha contra la droga, le mienten ¿Por qué? El Estado no controla la documentación de los que compran precursores, las firmas químicas hacen caja vendiendo muerte.

Mario Segovia, el rey de la efedrina, hizo trámites ante la Sedronar, la AFIP-Aduana y otros organismos con el documento de identidad de un preso. La realidad es que uno va a una química y compra, acetona, ácidos clorhídricos y demás precursores sólo con exhibir el DNI. No hace falta demostrar que empresa compra ni para qué, entonces así es como nos matan.

Miles de litros de precursores se venden sin control alguno, día tras día para articular la “producción de las cocinas”. Luego los Gobernantes nos mienten sobre su preocupación por la violencia. Daniel Scioli es el adalid presta garante de impunidad. No se cruzan datos de compradores y las empresas a las que representarían, ni tampoco sus antecedentes. A no ser que las cocinas sean pymes bonaerenses.

“En el RENPRE, Registro Nacional de Precursores, sólo hay dos empleados de planta y veinte contratados para controlar diez mil empresas. Si no se pueden hacer las inspecciones, es más fácil que aparezcan los Benítez”, graficaron desde la Sedronar. “Ni siquiera tenemos una terminal del registro de antecedentes penales que nos permita chequear con rapidez cada caso”, aseguró un aduanero.

Desde la Asociación Antidrogas de la República Argentina, AARA, su titular Claudio Izaguirre explicó que “esta realidad se constituyó con el afincamiento, cinco años atrás, de carteles del narcotráfico internacional, que tercerizan la producción en cocinas distribuidas por todo el país y que funcionan como pymes familiares. Las cocinas argentinas producen a pedido de los carteles.

El cocinero local se queda con el 20% de la producción, más la porquería que sobra de la elaboración, que luego se convertirá en dosis de paco. El 80% restante de cocaína pura parte al exterior, principalmente a Europa”, dijo Izaguirre.

La cadena es así: el grupo mafioso entrega a los laboratorios clandestinos la pasta base, traída desde países limítrofes, más los precursores químicos. En las cocinas se purifica y se genera la cocaína pura. La exportación se hace mediante barcos cargueros, modalidad de mayor sofisticación, o con las “mulas” por líneas aéreas comerciales. Al llegar a Europa, se distribuye al menudeo. “Se utilizan los puertos de Rosario, Zárate Campana, Necochea, Bahía Blanca o Comodoro Rivadavia, pero también creció el tráfico por tierra hacia los puertos chilenos”.


En la hidrovía: veleros oceánicos, yates de porte y lanchas de cascos

La hidrovía es un colador que funciona a pleno lleno de inmunidad. Medidas simples para acotarlo no se toman y vemos como hoy el auge del transporte de droga en yates y veleros crece como en Europa.

La cosa es muy simple: “datos”. Cruzando los mismos de los clubes y de las amarras, nombres de titulares, antecedentes, rutas habituales, mezclando DGI con el registro de embarcaciones y nuevamente con los titulares y sus destinos continuos podrían acotar el narcontrabando y a su vez recaudar más, pues estas naves valen muchos cientos de miles de dólares que no se saben de donde salieron ni a quién pertenecen fehacientemente.

Y verificar los datos para ver quien figura como titular y donde vive: si es en la villa, es testaferro, si vive acorde a su yate o velero saber quién es y de qué trabaja.

Algo simple que no es espiar a nadie sino certificar ganancias y titularidades náuticas de valor significativo. Todos los datos sobre embarcaciones amarradas en las riberas de Río de la Plata y Paraná las posee Prefectura, ya que registra cada embarcación y las matriculan, también las nuevas de gran porte llegadas del extranjero, recientemente inspeccionadas.

Se deberían cruzar datos sobre las extranjeras que día a día aparecen fondeadas en recovecos del Paraná Bravo, Guazú y Mini. Un velero extranjero que va, viene, va, viene, fondea en zonas deshabitadas, ¿qué hace? La zona de operaciones y alijes del Paraná debería ser vigilada pues llega un buque del extranjero especial a remolque que trae más de 60 barcazas y descarga las mismas hundiéndose para que ellas floten y sigan viaje a Paraguay.

Aquí nadie inspecciona nada, si están vacías, no existe aduana, no existe SENASA, no existe nada mas que el descontrol liberando zona. ¿Que hay dentro de las barcazas que van a puerto privado en Paraguay? SENASA debe estar para controlar si hay restos de cargas o alimentos descompuestos o no, si están limpias o arrojaran a nuestras aguas que clase de cosa… Las fotos al pie son la muestra de la desidia.

Preguntar si es posible que un país extraño opere en aguas interiores de las de otro sin controles debe sonar ridículo a cualquier Gobierno que se diga que lucha contra el narcotráfico. Y posea un proyecto de Nación.

La Argentina, de la mano del poder de turno K y sus Gobernadores, que forman parte de la narkorepublica, violentan leyes a destajo con la complicidad de los mismos. Informaciones de Inteligencia que siguen los devaneos narcos de la Patria monitorean que:

Desde los confines de la patria al Norte funcionaría una conexión narco con los petroleros y los agricultores chilenos; los primeros controlan casi todo los cerros de las Yungas con caminos y accesos argentinos directos a Bolivia sin pasar por los controles fronterizos, básicamente porque son propiedad privada.

Pan American Energy compró mas de 20.000 ha con un testaferro de nombre Javier Capobianco “compra en comisión”. PAE construyo caminos internos que comunican nuestro país con Bolivia por donde transita sin pasar por el control de Salvador Mazza Positos que es el paso internacional.

Otro caso es Reforestadora Nacional S.A. que tiene 15.000 ha al este de Salvador Massa con mas de 20 km de límite fronterizo y otras 12.000 ha en el límite oeste atrás de Tartagal y cuyo testaferro-presidente Eduardo Torino ocultó en su casa a los Hermanos Castedo y les compró una finca en comisión.

Las fronteras privadas por la corrupción del poder nos hacen caer en la realidad de que vivimos en un país ficticio, sin límites nos hemos convertido en tierra de narcos. Hay mucho para contar. Son comentarios que aquí en el norte de la Patria están en boca del pueblo, pueblos con autoridades afines al poder Mafioso.

Cabe expresar que el Ministro del Interior de la Nación resuelve acordar o denegar la correspondiente autorización para realizar una operación consistente en una transmisión de dominio, arrendamiento o locaciones, o cualquier forma de derechos reales o personales, en virtud de los cuales deba entregarse la posesión o tenencia de bienes inmuebles ubicados en Zona de Seguridad de Fronteras, y gracias a la resolución 166/2009 firmada por Aníbal Florencio Randazzo el trámite para la conformidad corona la liberación de la zona de frontera a extranjeros ya que hasta permite un modo abreviado.

No fue siempre así, la legislación que cita el ministro en la resolución sufrió modificaciones que borraron la prohibición de la compraventa a extranjeros e incluso la compraventa a comisión, hoy habilitada.

Mientras en el Congreso un proyecto de ley que prohibía lo que Randazzo facilita, desvaría de comisión en comisión desde el 2002, expediente 7643-D-2002.


El ministro de Justicia, Julio Alak, lanzó semanas atrás, en Salta, un plan integral ordenado por la Corte Suprema de Justicia destinado a profundizar el combate contra el narcotráfico, el contrabando, el terrorismo, la trata de personas, el tráfico de armas y órganos, las migraciones clandestinas y otros delitos complejos que componen el entramado del crimen organizado transnacional.

Gendarmería instaló una unidad operativa de alta movilidad en Salta para luchar contra el narcotráfico, mientras que el propio Alak, inauguro la base de operaciones especiales de esa fuerza en la localidad salteña de General Mosconi. Semejante operativo pierde sentido si las fronteras son abiertas y libres de control.





Otras Notas:
La prueba más cabal de la mentira oficialas
Justicia Social y Libertad Por Alfredo Leuco
Alberto Fernández cree que él lo inventó a Kirchner
Aníbal Fernández, subversivo constitucional
El Modelo K 2010 funcionará sin Congreso y sin justicia
Qué poder se viene Por Luis Majul
Néstor Kirchner fraude a la Administración Pública
"Este Daniel... que complicado está", acostumbra a murmurar Kirchner
El equipo de comunicación de Cristina y Néstor Kirchner
¿Una manifestación bolchevique? Por Pepe Eliaschev
Néstor Kirchner bajó de un plumazo una resolución unánime
El desmoronamiento final del kirchnerismo dependerá del...
El kirchnerismo, una formidable máquina de morder poder y quedarse con él
La trampa que plantearían Kirchner o Duhalde
Civilización y Convivencia
Enemigos Cruzados
Se les exige a los Kirchner den pormenorizadas explicaciones

lunes, 14 de diciembre de 2009

Qué poder se viene


Por Luis Majul

Mauricio Macri piensa una estrategia para recuperar la imagen perdida en los últimos dos meses. Analiza un nuevo sistema de toma de decisiones. La responsabilidad por designar y sostener a un hombre tan polémico como Jorge “Fino” Palacios y la de nombrar a uno tan soberbio como Abel Posse es, de él mismo. El error de no ir a fondo con algo que comparte, como la validez del matrimonio homosexual, también.


Ahora empezó a entender que gran parte de su futuro político está atado al fracaso o al éxito de la nueva Policía Metropolitana.

Macri debería prever que las trabas que le pusieron hasta ahora son un juego de niños comparadas con las que podrían venir. Con todo, las encuestas dicen que el ex presidente de Boca todavía tiene margen para rectificar algunos de sus errores y soñar.


Otro que sueña despierto es Néstor Kirchner. Supone que con grandes anuncios de alto impacto emocional podría reconquistar algo del terreno que perdió.

La argentinización de YPF, la empresa más grande y poderosa de la Argentina, y otras promesas de alto contenido social, como el reconocimiento del 82 por ciento móvil para la mayoría de los jubilados de este país, están en la carpeta del ex presidente para analizar su viabilidad. La mayoría de los encuestadores sostiene que su imagen negativa es irreversible.

El ex presidente tiene un problema adicional: por lo menos dos jueces federales están esperando modificaciones en el Consejo de la Magistratura para ir a fondo contra el propio Kirchner y sus funcionarios más sospechados, como el secretario de Transporte Ricardo Jaime. Este último acaba de ser acusado de haber pedido compensaciones económicas a cambio de una oferta por aumentar tarifas aéreas. Lo hizo Jorge Molina, ayer, por televisión. Molina fue director de Aerolíneas Argentinas entre 2006 y 2009. Afirmó que está dispuesto a repetirlo ante un juez.

Daniel Scioli deshoja la margarita. Obediente y sin juego, dio el primer paso después de cruzar la puerta del cementerio junto a Kirchner. Ahora analiza si puede volver a salir. ¿Cómo lo haría? ¿Presentaría una denuncia pública contra la Presidenta y su marido por los manejos de los fondos públicos con que condicionan su autonomía? Su hermano José Scioli, quien acaba de renunciar, no cree que sea una mala idea.

Más cómodos que Macri, Kirchner y Scioli miran el horizonte Julio Cobos, Francisco De Narváez, Eduardo Duhalde y hasta Carlos Reutemann, sin responsabilidades de gobierno y con tiempo para pensar.

Cobos no tiene que hacer casi nada. Solo emitir señales de sentido común y evitar que se construya en torno a él la imagen de un hombre dubitativo y sin carácter, una suerte de Fernando De la Rúa pero con aire para correr maratones.

De Narváez ya lo dijo con todas las letras. Su mirada sigue puesta en la provincia de Buenos Aires, pero peleará por el derecho de ser candidato a Presidente. Él supone que aún cuando no lo pueda lograr, el efecto de la negativa puede favorecer sus planes de llegar a serlo más adelante. El diputado nacional cree que, para una cosa o la otra, es necesario volver a enfrentar a Kirchner, el hombre a quien ya le ganó con la muy apreciable ayuda de Felipe Solá.

Duhalde sabe que De Narváez y Macri son los más grandes obstáculos que tiene para concretar su propio sueño presidencial. Está a punto de perder las esperanzas de ungir como candidato a presidente a Reutemann, el único que, según su mirada, podría llegar a ganarle a Cobos. Los últimos contactos que mantuvo el ex presidente con la esposa de Lole lo habrían terminado de desalentar. Duhalde aspiraría a transformarse en el jefe de la oposición, si es que, como supone, Cristina sería sucedida por el actual vicepresidente.

No son menores los roles que podrían llegar a jugar Elisa Carrió y Felipe Solá. Flamantes aliados tácticos en una Cámara de Diputados cuyo protagonismo crecerá, y mucho, durante 2010, la primera apuesta al desgaste de Cobos y el otro a la erosión natural de la imagen de los presidenciables peronistas de la primera línea, a los que Kirchner atacará para evitar que se lo lleven por delante.

Comienzan dos años apasionantes para el periodismo argentino. No es seguro que sean los mejores para el futuro del país.


Otras Notas:
Néstor Kirchner fraude a la Administración Pública
"Este Daniel... que complicado está", acostumbra a murmurar Kirchner
El equipo de comunicación de Cristina y Néstor Kirchner
¿Una manifestación bolchevique? Por Pepe Eliaschev
Néstor Kirchner bajó de un plumazo una resolución unánime
El desmoronamiento final del kirchnerismo dependerá del...
El kirchnerismo, una formidable máquina de morder poder y quedarse con él
La trampa que plantearían Kirchner o Duhalde
Civilización y Convivencia
Enemigos Cruzados
Se les exige a los Kirchner den pormenorizadas explicaciones sobre el descomunal aumento de su fortuna
Kirchner tiene la idea fija que su derrotero es una suerte de complot de los medios
A la Argentina le aguardan horas de dañina testarudez K
Los Kirchneristas se sorprendieron capitulando sin condiciones
Los diputados oficialistas deberán convivir con los vaivenes y los caprichos de Kirchner
El espionaje que el oficialismo lleva adelante contra puntuales “enemigos” de su gestión
El kirchnerismo se orienta a no ceder absolutamente nada
En los últimos cinco meses los Kirchner consolidaron la imagen negativa de toda su gestión

domingo, 13 de diciembre de 2009

"Este Daniel... que complicado está", acostumbra a murmurar Kirchner

Por Eduardo van der Kooy

Buenos Aires es foco de preocupación para el kirchnerismo. El gobernador desciende en su popularidad por la situación social, la inseguridad y su dependencia con los Kirchner. Su deterioro no es bueno para el proyecto continuista del ex presidente. ¿Buscará reemplazarlo?

Buenos Aires parece casi el único pilote que sostiene todavía a Cristina y Néstor Kirchner en el poder. El único que alimentaría, además, sus fantasías políticas de continuidad. Cada problema que estalla en la principal provincia electoral corre como un temblor bajo de los pies del matrimonio.

Hay allí problemas nuevos y otros que, sin remedio, repiten la historia. La novedad es que Daniel Scioli, desde hace un buen rato, dejó de ser impermeable a los malhumores populares. Una encuesta nacional encargada por el Gobierno revela que el gobernador posee ahora una imagen positiva parecida a las de Cristina y de Kirchner: sólo un 29,2%. La pareja sigue punteando, por lejos, la valoración negativa: 67% la Presidenta y 64% el ex presidente. Scioli redondearía el 53%.

El descenso pronunciado del gobernador plantea, desde ya, una seria dificultad política. Para el propio mandatario y también para los Kirchner. Esa debilidad suele potenciar los dramas y las falencias preexistentes: la inseguridad no es una novedad en Buenos Aires aunque sí lo es la violencia y la saña del delito; la Policía bonaerense vive envuelta en sospechas pero nunca desnudó como ahora, igual que la Justicia, semejante incompetencia.

Salió a la luz con el trágico episodio de la familia Pomar, cuyo accidente en una ruta transitada de la Provincia se descubrió recién 24 días después de sucedido.

Scioli tiene problemas políticos por la baja popularidad, por los errores de la administración y por su falta de astucia o voluntad para ganar alguna autonomía respecto de los Kirchner. Esa combinación de factores opera como una hoja filosa que abre grietas en el poder bonaerense.

José es el hermano de Scioli, hombre de confianza y ex secretario General de la Gobernación. Desde el conflicto con el campo empezó a marcarle puntos de vista distintos que se acentuaron con las candidaturas testimoniales. El ex funcionario se acaba de ir con un portazo.

Las opiniones diferentes se tradujeron en disputas políticas que al secretario General no le parecieron pertinentes. Una fue con el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, cultor de la tesis de la incondicionalidad con los Kirchner. Otra, detonó con su hermano a raíz de varias decisiones, entre ellas el modo de enfrentar el aumento de la inseguridad y de las protestas sociales.

En todos esos manejos creyó detectar la mano de Kirchner. Scioli le ofreció la secretaría de Seguridad al ex recaudador provincial, Santiago Montoya. El ex presidente también lo deseaba para arrimárselo a Cristina. Montoya le explicó al gobernador que su vida está ligada a la política tributaria. Que no le disgustaría un salto, pero nunca al vacío. "De seguridad toco de oído", advirtió.

Scioli insistió pensando, sobre todo, en la imagen favorable que supo cultivar Montoya en sus tiempos de recaudador. "La Bonaerense es mucho para mí", se habría atajado en alusión a la Policía provincial. El gobernador intentó tranquilizarlo. Le informó que la cuestión policial correría por otro andarivel. ¿Ministerio de Seguridad sin Policía?

Idéntico interrogante se formuló Montoya. Scioli estaría en conversaciones con un empresario -antes militante político- ligado al universo de la seguridad y de las Fuerzas Armadas. De aceitados contactos con la Iglesia. ¿Lo sabe el actual ministro de Seguridad, Carlos Stornelli? Nadie se anima a decir una palabra en el círculo del poder bonaerense.

Ese detalle le habría servido a Montoya para desestimar cualquier oferta de Scioli. También la de hacerse cargo de la reforma del Estado provincial. Se estarían advirtiendo en el gobernador gestos repentinos, gestos de cierta desesperación. Pareció serlo también la separación de Claudio Zin del Ministerio de Salud. Ese ánimo, quizá, le habría impedido darse cuenta de una cosa: aquella reforma del Estado formaba parte de los planes del secretario de Gobierno. Ese hombre era José, su hermano, que terminó renunciando.

Scioli buscaría seguir evitando roces con Kirchner. Su hermano no era una persona bien vista por el ex presidente. Para reemplazarlo el gobernador piensa en Javier Mouriño, actual titular del IOMA y ex legislador menemista. El mismo Kirchner le habría hecho llegar la sugerencia.

Kirchner husmea los acontecimientos en Buenos Aires casi con la misma avidez que con los del Gobierno de Cristina. Reacciona como su esposa cuando algún asesor le comunica una mala noticia sobre la inseguridad: "Este Daniel... que complicado está", acostumbra a murmurar. La Provincia es, al menos en ese tema, un mundo ajeno para ellos.

No es un secreto que el ex presidente hubiera deseado que Scioli asumiera su banca de diputado. Desoír ese deseo fue el último y el único reto político del gobernador. Luego amoldó la reforma política en Buenos Aires a los arbitrios de Kirchner. Mantuvo, incluso, las candidaturas testimoniales que laceraron al ex presidente y al gobernador.

Alberto Balestrini posee una capacidad de maniobra política en la vetusta estructura del PJ bonaerense de la cual el gobernador carece. Balestrini es vicegobernador y hombre fuerte en La Matanza. Su vínculo con Kirchner tiene idas y venidas pero el kirchnerismo puro lo vería como el hombre indicado para timonear una geografía que se complica día a día y que será determinante para el sueño presidencial.

Balestrini llegó a vicegobernador por imposición de Kirchner. Scioli hubiera preferido en ese sillón a José Pampuro, ahora senador. Ya entonces el ex presidente le comenzó a ganar las pulseadas.

La política tiene también razones en la economía. Según los números presentes la Nación debería aportarle a la Provincia el año próximo alrededor de $ 15 mil millones para cumplir con su presupuesto. "O Daniel hace caso o está muerto", advierten los halcones kirchneristas.

La presencia constante de Kirchner en el conurbano constituye también un punto de intimidación política para Scioli. El ex presidente quiere mantener sin intermediarios su vínculo con los intendentes. Sabe también que el gobernador no será sombra suya en la fantasía del 2011.

Una cosa diferente sucede con Santa Fe. Kirchner desembarcará mañana en la provincia de los socialistas y de Carlos Reutemann. Pretende hacer allí lo mismo que en el conurbano: atraer a los intendentes del interior, muchos de los cuales reportan al senador.

Reutemann, a diferencia de Scioli, es una preocupación para el ex presidente. Eduardo Duhalde cree aún en la posible participación del ex gobernador en las internas abiertas que debería realizar el PJ. Reutemann es siempre un gran enigma y un profundo silencio.

Kirchner busca descabezar, personalmente, a los presidenciables que asoman en el peronismo. De los otros, de los de la oposición, se encargan sus ministros y sus milicias.

Aníbal Fernández es, en ese sentido, la primera espada. Hace rato que el jefe de Gabinete diseñó una arremetida contra Mauricio Macri. El jefe porteño facilitó esa arremetida con su impericia para manejar la creación de la nueva Policía: de esa Policía casi no se habla; se habla del escándalo del espionaje que sobrevino a esa pretensión. Se habla también de Abel Posse, el ministro de Educación, que antes de asumir levantó con palabras imprudentes e impolíticas una polvareda y la resistencia de los gremios docentes.

Aníbal Fernández es el constructor del discurso contra Macri. La pelea fue llevada a la calle la semana pasada por el piqueterismo kirchnerista.

Luis D'Elía pidió la renuncia del jefe porteño pero terminó haciéndole un favor cuando abordó el disparate: habló sobre la supuesta existencia de "una Argentina blanca". Como si, por contrapartida, hubiera una "Argentina negra". La desmesura es un signo clásico del kirchnerismo.

El jefe de Gabinete pretendió despegar al Gobierno de aquel acto piquetero y de aquellos disparates. Fracasó: detrás de D'Elía, subido a la tarima, sobresalió Claudio Heredia, el principal ladero de Carlos Zanini, secretario Legal y Técnico de los Kirchner.

El kirchnerismo continúa bregando, con las huestes que le quedan, para que la calle no caiga en manos de grupos que no le son afines. También intenta amortiguar en el Congreso el golpe que sufrió de parte del bando opositor, que le hizo un nítido recorte de poderes.

Esa oposición heterogénea intenta no desmembrarse: Elisa Carrio, Felipe Solá, Oscar Aguad y Federico Pinedo convinieron que cualquier discusión sobre candidaturas presidenciales será demorada hasta abril del 2011. Se trataría de un buen atajo para esquivar las discordias.

Han repartido sin grandes diferencias las comisiones parlamentarias. Pretenden avanzar en Diputados con las investigaciones sobre denuncias de corrupción en el Gobierno. Solá viene teniendo reuniones con Roberto Lavagna: el ex ministro acerca ideas de cómo el Congreso podría fiscalizar la ejecución del Presupuesto, el destino y la utilización de los fondos.

Carrió ha decidido no hablar más sobre Julio Cobos. Rehizo una química aceptable con Solá. Respeta a Ernesto Sanz, el nuevo jefe radical, y tiene diálogo, no siempre estable, con Oscar Aguad. Cree que Pinedo no es lo mismo que Macri.

La líder de la Coalición parece correrse de la vehemencia al apaciguamiento. No figura ahora la hecatombe en sus palabras ni en sus tonos. Aboga por un tránsito normal del Gobierno de Cristina hasta el epílogo. Un giro que, si se conserva, ayudaría a una sociedad condenada a vivir sobresaltada por los Kirchner.

Otras Notas:
El equipo de comunicación de Cristina y Néstor Kirchner
¿Una manifestación bolchevique? Por Pepe Eliaschev
Néstor Kirchner bajó de un plumazo una resolución unánime
El desmoronamiento final del kirchnerismo dependerá del...
El kirchnerismo, una formidable máquina de morder poder y quedarse con él
La trampa que plantearían Kirchner o Duhalde
Civilización y Convivencia
Enemigos Cruzados
Se les exige a los Kirchner den pormenorizadas explicaciones sobre el descomunal aumento de su fortuna
Kirchner tiene la idea fija que su derrotero es una suerte de complot de los medios
A la Argentina le aguardan horas de dañina testarudez K
Los Kirchneristas se sorprendieron capitulando sin condiciones
Los diputados oficialistas deberán convivir con los vaivenes y los caprichos de Kirchner
El espionaje que el oficialismo lleva adelante contra puntuales “enemigos” de su gestión
El kirchnerismo se orienta a no ceder absolutamente nada
En los últimos cinco meses los Kirchner consolidaron la imagen negativa de toda su gestión
La conducta de los Kirchner fue incubando una fatiga evidente en la oposición
Nueva etapa en la política argentina

Néstor Kirchner bajó de un plumazo una resolución unánime y orgánica

Por Alfredo Leuco

Daniel Scioli parece sonámbulo mientras recibe fuego amigo. La editorial que dibujó Hermenegildo Sábat en Clarín desnudó su crisis porque mostró al gobernador con los pantalones en los tobillos.

La tragedia de la familia Pomar se transformó en una catarata de cuestionamientos sobre la impericia policial que catalizó los reclamos de seguridad en las barriadas populares y puso en tela de juicio la continuidad en el cargo del ministro de Seguridad.

La orden de Kirchner de dar marcha atrás con la reforma electoral que despegaba las internas provinciales de las nacionales se cumplió a rajatabla y eso completó el vaciamiento de poder al que fue sometido Scioli.

Fue la primera vez que Néstor Kirchner bajó de un plumazo una resolución unánime y orgánica del justicialismo bonaerense. Todos se tragaron el sapo pero los gritos de Alberto Ballestrini y Federico Scarabino fueron mucho mas que dolores intestinales.

Lo mismo pasó cuando Ariel Franetovich les faltó el respeto y quiso correrlos con la vaina de una foto abrazado a Kirchner. Varias heridas quedaron abiertas.

La estampita de Néstor cada vez protege menos.

Simultáneamente, voces muy escuchadas por Kirchner como la del periodista Horacio Verbitsky aseguraron que la golpeada carrera de Scioli “ ya es un inquietante pasivo para el gobierno nacional”.

El columnista de Página 12 sometió a Carlos Stornelli a un bombardeo mediático que superó a los periodistas mas destituyentes. Trató al ministro de Scioli de perverso, fracasado y analfabeto a punto de acalambrarse la lengua y de batir el record mundial de palabras vacías.

¿Pensará lo mismo Kirchner? ¿ El jefe de la jefa del estado, tratará de descabezar la provincia, como sugirió Hugo Biolcatti al que Eduardo Camaño puso en caja calificándolo de personero del autoritarismo gorila? Pregunto, nomás…


Otras Notas:
El desmoronamiento final del kirchnerismo dependerá del...
El kirchnerismo, una formidable máquina de morder poder y quedarse con él
La trampa que plantearían Kirchner o Duhalde
Civilización y Convivencia
Enemigos Cruzados
Se les exige a los Kirchner den pormenorizadas explicaciones sobre el descomunal aumento de su fortuna
Kirchner tiene la idea fija que su derrotero es una suerte de complot de los medios
A la Argentina le aguardan horas de dañina testarudez K
Los Kirchneristas se sorprendieron capitulando sin condiciones
Los diputados oficialistas deberán convivir con los vaivenes y los caprichos de Kirchner
El espionaje que el oficialismo lleva adelante contra puntuales “enemigos” de su gestión
El kirchnerismo se orienta a no ceder absolutamente nada
En los últimos cinco meses los Kirchner consolidaron la imagen negativa de toda su gestión
La conducta de los Kirchner fue incubando una fatiga evidente en la oposición
Nueva etapa en la política argentina
Oficialistas y Opositores a pocos días de asumir los nuevos legisladores
Los Kirchner actúan con el apresuramiento de aquellos que palpitan un final

miércoles, 9 de diciembre de 2009

La trampa que plantearían Kirchner o Duhalde

Por Eduardo van der Kooy

Hay saturación. La cabriola que acaba de hacer Daniel Scioli con la reforma política en Buenos Aires está provocando un zarandeo en el PJ y ha acentuado el malhumor de no pocos intendentes.

Tres razones apuntalarían semejante descontento: la total falta de autonomía política del gobernador bonaerense respecto de Néstor Kirchner; la decisión de hacer indivisibles las internas abiertas y simultáneas en la Provincia y la Nación; la habilitación, otra vez, de las candidaturas testimoniales que resultaron un fiasco para el kirchnerismo y un lastre para aquellos intendentes en las legislativas de junio.

El peronismo bonaerense pareciera estar descubriendo a un Scioli desconocido. ¿Dónde está el equilibrista?, se interrogan dirigentes del PJ. El gobernador hizo su carrera, que inauguró en la década de los 90, colocando siempre un pie en la orilla de su jefe político circunstancial y otro en la de la sociedad. Así sobrevivió a Carlos Menem y a Eduardo Duhalde. Muchos pensaron que la historia se repetiría con Kirchner. Pero no.

Su acompañamiento como vicepresidente fue observando, en efecto, como el de aquel equilibrista. Su candidatura a gobernador resultó funcional -y mucho- a la victoria de Cristina Fernández en el 2007. Hasta ese momento la ola kirchnerista pareció en ascenso. Pero Scioli acompaña ahora las aguas de la rompiente, sin atinar a salir de ese curso casi fuera de control.

El gobernador había recogido las sugerencias del PJ provincial para que la reforma política tuviera alguna independencia de la sancionada a instancias de los Kirchner en el Congreso. También, para que aboliera las candidaturas testimoniales que provocó a la mayoría de los intendentes una fuga gruesa de votos. Bastó una advertencia del ex presidente y los consejos jurídicos y legales de Carlos Zannini, el secretario Legal y Técnico, para que esa tortilla se diera vuelta.

Asombra, de verdad, la obstinación. La de Scioli, quien nunca comulgó con las testimoniales aunque las aceptó sin remedio en junio. Luego de la derrota hizo una tímida autocrítica. También la de Kirchner, a quien todas esas argucias terminaron jugándole en contra y acicateando -en Buenos Aires y el país- la mala disposición popular.

Muchos intendentes suponen que esa dependencia ha llegado a un límite. Y que sus horizontes políticos empezarían a oscurecerse si no lograran tomar distancia, con premura, del seguidismo que Scioli hace con Kirchner. ¿Cuál sería la premura? Esperar, como máximo, hasta abril o mediados del 2010. "Hay que asegurarse mínimamente la gobernabilidad", explican. La gobernabilidad tiene relación con el flujo de dinero que, como si fuera una lotería, reparte Kirchner obviando los poderes del gobernador.

Existe un grupo de 14 intendentes bonaerenses peronistas que deliberan todas las semanas. No es todavía un número significativo y, menos aún, su composición: hay apenas tres o cuatro del conurbano. Los demás pertenecen al interior de la provincia, donde la influencia kirchnerista decreció ostensiblemente a partir del conflicto con el campo.

Uno de esos intendentes es Pablo Bruera, de La Plata. Un dirigente crucificado por Kirchner después del revés electoral de junio. Otro es Sergio Massa, de Tigre, que fue jefe de Gabinete de Cristina tras la renuncia de Alberto Fernández. Esos dos hombres y aquel lote de intendentes tienen a Kirchner y a Scioli en una sola mira.

La mayoría prefiere el anonimato porque temen las represalias del ex presidente. Massa ha intentado construir en Tigre una pequeña fortaleza que lo ponga a resguardo de las arbitrariedades del poder central. Termina de realizar una reforma impositiva que le permitirá a su municipio un grado de autonomía financiera del que carecen los demás. La autonomía financiera suele desmalezar los senderos de la política.

Tampoco aquel núcleo de intendentes están convocados sólo por un afán de oposición: creen que el PJ bonaerense requiere nuevos espacios desatados del kirchnerismo y sin los condicionamientos que establece también el duhaldismo residual.

Esa misma formulación están planteando desde hace tiempo un puñado de dirigentes peronistas que, en el plano nacional, renegarían de la polarización que intentan establecer Kirchner y Duhalde. Un representante de esa línea es Juan Manuel Urtubey. El gobernador de Salta suele ser interlocutor frecuente de Alberto Fernández.

Hace diez días aquellos trazos que la necesidad política va esbozando terminaron por encontrarse en un punto. Massa y Alberto Fernández cenaron en la casa que el intendente tiene en Tigre.

Fueron más de cinco horas que empezaron un día y concluyeron en la madrugada del otro. Los ocupó el presente pero también el pasado: boyaban ciertos resquemores y cuentas pendientes entre ellos. ¿Por qué razón? Massa sucedió a Alberto Fernández en la jefatura de Gabinete de Cristina. Fue una sucesión traumática por varios motivos. Las circunstancias políticas, con el conflicto del campo sin resolver y un ascendente malestar social. La fría relación de Massa con Kirchner, que complicó mucho su tarea con Cristina. El rencor que la Presidenta guardó siempre contra Alberto Fernández y que, conscientemente o no, se encargó de transmitir a Massa mientras el intendente estuvo en el Gobierno.

Superadas las viejas cuitas, se impuso la actualidad. Entre los ex jefes de Gabinete no hubo demasiadas discrepancias sobre lo que sucede ahora. Menos, todavía, cuando la conversación discurrió en torno a Guillermo Moreno, el secretario de Comercio. Tal vez la mayor sorpresa haya sido la ácida opinión de Massa sobre cosas que ocurren en la ANSeS, donde estuvo a cargo cinco años. Y el rumbo que tomaron algunos ex compañeros de ruta.

De ese encuentro no salió ningún acuerdo. Sólo la voluntad de Massa y de Alberto Fernández de buscar, cada uno por su cuenta y en distintos planos, las alternativas que no empujen al peronismo a la trampa que plantearían Kirchner o Duhalde.

El tiempo dirá si ese propósito hará historia o morirá como una anécdota.

Otras Notas:
Civilización y Convivencia Por Pepe Eliaschev
Enemigos Cruzados
Se les exige a los Kirchner den pormenorizadas explicaciones sobre el descomunal aumento de su fortuna
Kirchner tiene la idea fija que su derrotero es una suerte de complot de los medios
A la Argentina le aguardan horas de dañina testarudez K
Los Kirchneristas se sorprendieron capitulando sin condiciones
Los diputados oficialistas deberán convivir con los vaivenes y los caprichos de Kirchner
El espionaje que el oficialismo lleva adelante contra puntuales “enemigos” de su gestión
El kirchnerismo se orienta a no ceder absolutamente nada
En los últimos cinco meses los Kirchner consolidaron la imagen negativa de toda su gestión
La conducta de los Kirchner fue incubando una fatiga evidente en la oposición
Nueva etapa en la política argentina
Oficialistas y Opositores a pocos días de asumir los nuevos legisladores
Los Kirchner actúan con el apresuramiento de aquellos que palpitan un final
Tal vez pertenece a la derecha pero todavía no se dio cuenta
Panorama Nacional hacia el 2011
Anibal Fernández, supremo sacerdote de la banalidad insultante