domingo, 30 de mayo de 2010

Fuerte cruce entre los Bancos y los funcionarios del Palacio de Hacienda

Por Marcelo Bonelli

Un fuerte cruce entre los bancos asesores del canje y los funcionarios del Palacio de Hacienda se produjo en las últimas jornadas. El equipo de Amado Boudou responsabiliza en herméticas reuniones a los banqueros por el pobre resultado que tuvo el primer vencimiento para aceptar la propuesta argentina . En esos encuentros, Amado Boudou objetó una cuestión: la pésima evaluación que tuvieron los banqueros para relevar a los verdaderos tenedores de los bonos en default.

El Barclays, el Citi y el Deutche insistieron en que la mayoría de los bonos en default estaban en poder de grandes inversores y diagramaron una oferta que desestimó la verdadera importancia de los pequeños ahorristas .

Esto hizo equivocar el diseño de la propuesta, que no percibió que existen muchos indecisos y no se dio prioridad para captar esa clase de inversores.

Pero también el equipo de Boudou acusa a los banqueros de tener una actitud displicente y de no trabajar ahora a fondo para obtener la máxima aceptación de los bonistas pequeños de Europa.

La cuestión se trató con absoluto hermetismo, porque es obvio que el propio Boudou cometió una falla elemental : confiar y delegar todo el armado del canje en los bancos, para suplir la inexperiencia y el desconocimiento profesional de su propio equipo negociador.

Entre otros desconocimientos, el ministro creyó siempre en una proyección que difundieron los banqueros : que ya estaba asegurada una aceptación del 75 al 80 %. Trascendió que hubo roces fuertes con los responsables de la operación. En la lista esta Carlos Mauleón y Roberto Helbling, del Barclays; Marcelo Blanco del Deutsche y Juan Bruchou del Citi.

Los financistas –a sus vez– respondieron a las críticas de Boudou y tienen objeciones duras sobre las decisiones del Palacio de Hacienda. Así lo argumentan los voceros de los banqueros: el primer vencimiento del canje fue pobre porque el Gobierno cambió la oferta a último momento y eliminó el pago retroactivo por la evolución del PBI desde el 2006 hasta ahora.

Sostienen que la propuesta estuvo bien diseñada, pero esas modificaciones finales ahuyentaron a algunos fondos clave. Critican, además, la difícil toma de decisión del Gobierno, y la falta de independencia que tuvo Boudou para avanzar en la negociación.

Objetan que cada detalle de la propuesta debía superar el filtro de Néstor Kirchner. La cuestión derivó en otro tema: en el Palacio de Hacienda ahora objetan la “pasividad” que tienen los banqueros para incentivar una mayor participación de bonistas pequeños de Europa.

La respuesta no se hizo esperar: los banqueros sostienen que Boudou sobreactúa contra los bancos para responsabilizarlos de cualquier fracaso, en la intimidad de la Quinta de Olivos y así no hacerse cargo de sus propios desaguisados políticos. Igual en el Ministerio de Economía esperan una importante aceptación por parte de los pequeños bonistas.

No hay datos ciertos, pero se cree que, al final, alcanzarían un aval global del 62% de los bonistas. Caso contrario, la salud política de Boudou volvería a tener problemas. Ayer, la Argentina recibió un alivio parcial con la decisión de la Cámara de Apelaciones de Manhattan de corregir a Thomas Griessa. Refleja la decisión del Departamento de Estado de no asfixiar a la Argentina, tal como prometió Hillary Clinton en Buenos Aires.

La crisis europea golpea fuerte en todas las economías y también en la Argentina. En el BCRA temen por los cuestionamientos que tiene la banca privada en España.

Hasta ahora el mercado de bonos de Argentina se diferenció de otros países y fue de los más golpeados entre las naciones emergentes . Un “paper” que circula entre banqueros locales sostiene que el traspié inicial del canje volvió injustamente a poner en duda la capacidad de pago de la Argentina porque obliga a una mayor utilización de las reservas.

También puntualizan otros dos factores negativos sobre los bonos locales. Primero el deterioro en el clima de negocios después de la intromisión política del kircherismo en la Asociación Empresaria Argentina. Y mencionan la brutal forma como se frenaron las importaciones de alimentos. Nadie cuestiona la legítima y necesaria defensa de la industria nacional, sino los modos que utiliza Guillermo Moreno .

Cristina Kirchner trató el tema anoche en su viaje a Brasil. A último momento decidió subir al avión a la ministra Débora Giorgi, una negociadora para tratar de resolver el problema con Lula. La ministra de la Producción, Boudou y Mercedes Marcó del Pont ultimaron un paquete de medidas financieras.
La semana próxima, el gobierno lanzará créditos a la producción fabril a cinco años de plazo y a una tasa subsidiada inferior al 10%.

La cuestión será tratada por la Unión Industrial el martes, en un encuentro con la CGT. A esa reunión fue invitada precisamente Giorgi. En la CGT están preocupados por el impacto laboral que puede tener la crisis en Europa. El ajuste fiscal y salarial puede llevar al Viejo Continente otra vez a la recesión y eso podría complicar la recuperación en Argentina. A la gente que lidera Héctor Méndez le inquieta el recalentamiento salarial. Denuncian que establece un piso por expectativas a la inflación.

El problema es tan serio que en la UIA pondrán como ejemplo el escalonado y prudente acuerdo que cerró Enrique Wagner de la Cámara de la Construcción, que fija un alza del 25 al 27 %.

El tema alarma a los hombres de negocios, que critican la actitud prescindente en el conflicto del ministro Carlos Tomada. Por eso anoche en el establishment comenzó a tomar cuerpo la inminente convocatoria del influyente Grupo de los 7.

martes, 25 de mayo de 2010

Martín Sabbatella: El Oportunista

Martín Sabbatella: un oportunista que no respeta ni siquiera el dia de la Patria

Por Ricardo Mangano

Fue el único político que ensució la fiesta del Bicentenario con puestos de afiliaciones para su partido Encuentro para la Democracia y la Equidad. Sus militantes tuvieron que soportar la indignación de la gente: "No tiene verguenza, es la fiesta de la patria, no de Sabbatella", se le escuchó decir a más de una persona luego de ser invitada a la campaña de afiliaciones para ser parte de la construcción del partido en la Ciudad de Buenos Aires.

El ex intendente de Morón y actual diputado de la Nación, Martín Sabbatella, fue el único político que desentonó en la fiesta de los 200 años del nacimiento de la Argentina. En pleno paseo del bicentanario sobre la avenida 9 julio y en el marco de la Campaña Nacional de Afiliaciones, los militantes del Encuentro por la Democracia y la Equidad (EDE) instalaron mesas para avanzar en la obtención de la personería jurídica en la Ciudad de Buenos Aires.


A manera de limosna sus militantes le solicitaban a cuanta persona pasaba "la necesidad de reunir 4.000 afiliados" y asi "darle personería jurídica a Encuentro por la Democracia y la Equidad" en la capital federal.

"¿Por qué no se dejan de molestar? Estamos festejando el día de la Patría y no de Sabatella", se escuchó protestar a más de una persona, que fueron intercedidos para que firmen la afilación al EDE.

Ahora, ¿podrá Sabatella, hacer en la Ciudad de Buenos Aires, hacer lo que no pudo hacer en su querida Morón?

Le hará a los porteños, lo que le hizo a los "moronenses", quienes lo eligieron para que fuera nuevamente su intendente hasta el 2011, pero los abandonó 2 años antes para tranformarse en un diputado aliado los kirchner, a quienes decía combatir pero vaya a saber porque intereses incofesables, hoy es un apéndice de Cristina y Néstor en la Cámara de Diputados.

Ahora, ¿qué dicen de Sabatella quienes lo trataron y conocieron muy de cerca?

“Martín Sabbatella se llenó la boca criticando a los Intendentes peronistas, que durante sus gestiones hicieron en sus distritos Hospitales, laboratorios, Centros Oncológicos, Estadios Deportivos y ahora está empezando a demostrarse que él no es lo transparente que dice ser, y que además de padecer hechos de corrupción que no investiga, siempre durante el Gobierno Sabbatellista estuvo presente la hipocresía en la manera de manifestarse y actuar. Morón hoy no cuenta con un Hospital acorde a el prestigio del distrito y su comunidad, pero en el plan estratégico siguen creando plazas”, afirmó el diputado provincial bonaerense Gabriel Villegas.
La mutual en cuestión opera con el sistema de descuento de haberes y, además de excederse en muchos casos del tope permitido 20% del sueldo que dispone la Ley (y que la Municipalidad de Morón no ha cumplido), hay denuncias penales, alguien se quedó con el dinero y no le pagó a las empresas que prestaron servicios, lo que ocasionó deudas y juicios a los empleados municipales, quienes creyeron estar cumpliendo en tiempo y forma con sus obligaciones crediticias.
“¿Usted sabe cuántos sueldos paga el Municipio de Morón?”, pregunta Villegas y responde: “Abona 4.847 que reconoce como empleados, algunos con 2 ó 3 legajos diferentes y no son precisamente los sueldos más bajos, a lo que hay que agregar los contratos que no están allí, es el doble de personal que tenía Morón cuando a su administración estaba también sumado el municipio de Ituzaingó y Hurlingham”.

Para el legislador, “el Gobierno Municipal de Morón con Sabbatella, y hoy con su delegado (Lucas Ghi) tienen responsabilidad administrativa y habría que investigar su participación penal en el caso de la Mutual Renacer, donde se estafaron a muchos empleados del Municipio”.

“Y después estos muchachos que dicen orinar agua bendita se llenan la boca hablando de la nueva política y diciendo que ellos son los paladines de la justicia”, reflexiona Villegas.

“Pero donde la transparencia se rompe totalmente es en el ítem 990 denominado ‘Sin Clasificación’ que figura en el presupuesto con la friolera de $ 14.022.056. ¿Esta plata para que se usa? ¿Será la destinada a la Propaganda partidaria?”, agrega el diputado.

Villegas relata que denuncia públicamente la situación de Renacer desde hace un año y medio.

Para el legislador, “se debe investigar el libramiento de cheques sin fondo, la posibilidad de la existencia de una Estafa, de malversaciones de fondos públicos y asociación ilícita. Pero también debe intervenir el Tribunal de Cuentas de la provincia, para investigar las serias irregularidades que existen en el pago por ventanillas de dinero a proveedores que se encuentra acreditado en el expediente”.

Según la denuncia, Cepeda percibiría un sueldo del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, otro en la Dirección Provincial de Política Socio Educativa y otro como preceptor en la E.S.B. Nº 52.  Es por eso que el Concejo Deliberante de Merlo resolvió la suspensión del concejal de Sabbatella, con el propósito de avanzar con la investigación, ya que habiendo hecho su descargo, el acusado no pudo demostrar la falsedad de la denuncia en su contra.

Ahora los panfletos de Sabatella, critican al gobierno de Macri por ser "una derecha atendida por sus propios dueños". Nada dice de los políticos como él que hablan por izquierda pero cobran por derecha.

Que lo explique Gabriela Cerruti, la admiradora de Sabbatella en la Legislatura porteña.

lunes, 24 de mayo de 2010

Atentado contra Mónica Gutierrez, alguien había aflojado tres ruedas de su camioneta


Mónica Gutierrez sigue buscando explicaciones sobre el momento de tensión que le tocó vivir el sabado, cuando descubrió mientras manejaba que alguien había aflojado tres ruedas de su camioneta. Hoy todavía no encuentra respuestas a esa incógnita, pero ya realizó la denuncia y se muestra agradecida por el apoyo que recibió a través de la red social Twitter. "Estoy muy conmovida", manifestó.

"Ya hice la denuncia, pero antes me llamó el comisario Gavilan, jefe de las comisarias, para decirme que ya habían iniciado, de oficio, la investigación", relató la conductora de América Noticias, quien señaló que ya se hicieron pericias sobre su vehículo y que quedó en su poder un video de 12 horas de duración de las cámaras de seguridad de su edificio. "Aparentemente no fue ahí donde me aflojaron las ruedas de la camioneta", contó.

Con respecto a la repercusión oficial en el Gobierno, la periodista señaló que está al tanto de que "se está ocupando del tema la gente de Jefatura de Gabinete", a cargo de Aníbal Fernández. La denuncia fue radicada en la Comisaria 51, del barrio de Belgrano.

El fenómeno de Twitter. Apenas escuchó que su camioneta comenzó a hacer un pequeño ruido, Gutierrez se alertó. Detuvo el vehículo y posteó una frase en su cuenta Twitter (@monigps). "Estoy muy asustada. Quiero contarles!!!", escribió. "Alguien aflojó tres ruedas de mi auto. No me accidenté sólo por milagro. Lo advertí cuando subía a Panamericana para viajar", añadió.

A partir de entonces, la repercusión en la red social fue increíble, según sus propias palabras. "Cuando me di cuenta, puse un tweet como una manera de sentirme acompañada y la repercusion impresionante, toda mi comunidad acompañándome y haciendo hipótesis", contó a este portal. "No recibí comentarios agresivos, ni uno solo", detalló.

¿Cuáles eran esas hipótesis? Ella misma contesta: "La gente tiende a pesar que es una represalia en torno a mi actividad profesional, pero yo escuché, tanto en la gomería como de la propia policía, que operan grupos que se roban las cubiertas, sobre todo de los importados, porque al cerrarse la importación tienen un valor alto en el mercado negro", expresó Gutierrez, quien pidió a todos los conductores que tenga cuidado dónde dejan sus autos.


Fuente: El Blog de Mónica

La ausencia de CFK al desfile militar


Por Jorge Héctor Santos

El desfile militar alegórico al Bicentenario de la patria, para quienes gozan de memoria, ha sido el desfile más taciturno, oprobioso y desolador del que se tenga recuerdo y mostró la decadencia Argentina.

El marco que familias enteras con sus pequeños hijos le pusieron a lo largo de varias cuadras de la avenida 9 de Julio se vio opacado por la irrespetuosa forma que tienen los Kirchner de trato con hechos trascendentales de la patria donde, al menos, la presidente Cristina Fernández de Kirchner no podía haber estado ausente por su doble carácter de presidente de la Nación y de Comandante en jefe de las 3 armas.



No hay explicación alguna para justificar su ausencia, ni siquiera la mentira más inverosímil con las que este gobierno tiene acostumbrado al pueblo. La ausencia de la presidente significó un nuevo agravio a las fuerzas armadas del pueblo argentino, que masivamente fue a aplaudirlas y a vivirlas.

Asimismo, la falta de presencia de la presidente puso al desnudo en qué condiciones de discordia nacional se llega a este festejo.

El palco oficial mostró el grado de ausencia en la convivencia democrática que tienen los Kirchner con todas fuerzas políticas que no son serviles a ellos. El vicepresidente de la nación, Julio Cobos, le guste o no a la extraña pareja presidencial debió haber presidido el acto. El jefe de gobierno de la Ciudad de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, donde se desarrolló la ceremonia debió haber estado invitado. La lista de presencias elementales excluidas es más extensa de lo que el recuento permite.

El jefe de Gabinete de Ministros, que nunca se reúnen, Aníbal Fernández presidiendo un acto tan solemne habla a las claras de la ruindad con que se encaró el mismo.

La demostración de aniquilamiento que los habitantes de Olivos han hecho del poderío bélico de las fuerzas producto del revanchismo que los moviliza quedó demostrado por la pobreza expuesta. Una exhibición desdeñosa a la dignidad de la argentinidad.

La transmisión de la TVK estuvo acorde con el acto. Una locutora carente de expresividad, solemnidad y sentimiento trató de describir con sus palabras la historia acotada de los regimientos o batallones participantes.

El mal tiempo, fue una buena excusa, para que los únicos 20 aviones que en un esfuerzo descomunal el gobierno alistó para que estuviesen operativos y pudieran cursar el cielo de la patria, no lo hicieran.

La destrucción de la Argentina saltó a la vista de todos, una vez más.

sábado, 22 de mayo de 2010

“La Argentina que viene: El post kirchnerismo” por el Dr. Vicente Massot



Conferencia
“La Argentina que viene: El post kirchnerismo”
por el Dr. Vicente Massot

Vicente Massot es Doctor en Ciencias Políticas, profesor titular del doctorado en esa especialidad en la Universidad Catolica Argentina y de la UCEDA, Periodista y Director Ejecutivo del diario “La Nueva Provincia”.  Es un importante intelectual y escritor argentino. Ha publicado varios libros sobre filosofía, y la historia y realidad de la Argentina. Es un conocido defensor del estado de derecho y la democracia.

El Dr. Guillermo Lousteau y Helen Aguirre Ferré, presidente y directora, respectivamente del InterAmerican Institute for Democracy presentaron la conferencia "La Argentina que viene: El post kirchnerismo" del Dr. Vicente Massot en Miami.


Banker’s Club Miami
Mayo 21 de 2010





PREGUNTAS


Desde España destacan el libro "Revolución - Mayo 1810" del Dr. Vicente Massot


Por Jesús Hernández *

Hay sucesos históricos trascendentales que requieren estudio y análisis por ser precisamente peculiares. Como la Revolución de Mayo de 1810 en Buenos Aires. Tema alegórico que el doctor en Ciencia Política y director del diario argentino La Nueva Provincia, Vicente Gonzalo Massot, aborda en su publicación más reciente, titulada concretamente Revolución Mayo 1810, distribuida por editorial El Ateneo, que presentó en la librería Books & Books en Coral Gables del Gran Miami el pasado jueves 20 de mayo.

“El libro aborda el tema con análisis histórico”, comentaba el presidente del Centro Cultural Argentino Guillermo Lousteau Heguy, durante la presentación de la publicación. “Es la relación del pasado con el presente. Un complicado proceso de emancipación que muchos continúan cuestionando hoy”, agregaba.

De hecho, se conoce como Revolución de Mayo a los hechos que sucedieron en mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, por aquel entonces capital del Virreinato del Río de la Plata, una dependencia colonial de España. El virrey español fue depuesto y reemplazado por la Primera Junta de Gobierno.

Una primera administración criolla Argentina que no proclamó la independencia formal y gobernó nominalmente en nombre del rey de España Fernando VII, quien había sido depuesto por la invasión de Napoleón Bonaparte. Seis años más tarde la declaración formal de independencia era adoptada en la ciudad de San Miguel de Tucumán de las entonces Provincias Unidas en Sudamérica.

“La nación argentina no nace en 1810”, alegaba Vicente Massot, quien también es profesor titular de Ciencia Política en la Universidad Católica Argentina. “No sé si nace en 1816. Nadie podía esperar (entonces) que esas provincias unidas se liberaran (formalmente) sin aliados”, agregaba. Aliados que vinieran de afuera, como fue el caso de Estados Unidos de América en 1776. País que logró la alianza de algunos de los enemigos de la corona británica que lo gobernaba. Un ejemplo comparativo que el señor Massot aborda y analiza en su libro. Una de las publicaciones más vendidas en Argentina estos días por motivo de la fecha patria del Bicentenario.

“A doscientos años de aquella revolución”, lee un fragmento del libro. “La controversia sobre sus causas y alcances sigue abierta y es necesario encararla sin preconceptos. Bien está exponer las razones en virtud de las cuales hemos decidido conmemorar el Bicentenario, a condición de dar de lado con las nociones consagradas en cuanto a la inevitabilidad de la revolución, por ejemplo, o a su carácter fundador”.

Otro fragmento, “En 1810 se produjo en Buenos Aires una revolución. De ello no hay dudas que merezcan, a esta altura, tenerse en cuenta. Solo que la ruptura se dio primero respecto de un conjunto de instituciones y recién años después del monarca preso”.

“Pienso que la Revolución de Mayo fue un efecto colectivo que no sabía bien a dónde iba”, comentaba el señor Massot durante la presentación. “No creo que haya sido una revolución que pensara en independencia o democracia, pero lo que celebramos hoy está bien celebrado”, afirmaba.

* De España. Licenciado en Historia Contemporánea y en Ciencias de la Información de Barcelona.

jueves, 20 de mayo de 2010

lunes, 17 de mayo de 2010

Aníbal Fernández: "Falaz construcción clarinesca"


Por Osvaldo Pepe *

"Hagan lo que hagan, esto se va a desenterrar en momentos posteriores de su vida" (De Barack Obama a estudiantes secundarios, sobre las prácticas jóvenes en Facebook) Aníbal Fernández replicó en su blog la columna de este editor del lunes pasado. Se quejó allí de una presunta distorsión de sus palabras ("Falaz construcción clarinesca", dijo) y colgó el video del reportaje con Marcelo Longobardi sobre la sospecha de coimas en los negocios con Venezuela a través de traders y fideicomisos.



Quiso ser evidencia de lo que "no dijo", pero la desgrabación textual lo contradice: "...los brasileros venden con el mismo trader...de la misma manera, con las mismas comisiones. ¿Qué tiene de extraño?... El mundo se maneja así...Las condiciones no se hacen simples...En lugares como Kazajstán, que estamos vendiendo nosotros, de la misma característica usada en Venezuela, hay productos, salvo La Serenísima, tengo entendido..., los demás entran todos por trader, ninguno entra por derecha..." Hablaba de los negocios con Venezuela y no del sexo de los ángeles. Y puso como ejemplos del mismo modus operandi a Brasil y Kazajstán. Punto.

Su jefe, Néstor Kirchner, en un reciente acto pidió "el aplauso que se merece Florencia Peña...porque está siendo censurada por adherir a la libertad de expresión". Según la actriz, ella tiene bolilla negra de Clarín por adherir a la ley de medios.

Kirchner, al igual que el querellante de La Nelly con Venezuela, da por cierto lo que no es: ya se mostraron las reiteradas notas del diario a Peña, con tapa incluso en el suplemento de Espectáculos.

La moraleja es obvia: aquel que asume la mentira, ajena o propia, y la propala, o es ingenuo o es doble mentiroso.

Kirchner no tiene nada de ingenuo. Aníbal Fernández, menos. Podrían agendar la cita de Obama. Acaso la deban recordar en el futuro.


* Fuente: Secretario de redacción de Clarín

miércoles, 12 de mayo de 2010

La foto que más preocupa a Kirchner

Por Luis Majul

Felipe Solá, Carlos Reutemann, Francisco De Narváez, Mauricio Macri y Eduardo Duhalde sentados a la misma mesa con el compromiso mínimo de no competir entre sí hasta asegurarse que le puedan ganar a Néstor Kirchner.

Todos ellos, junto a Julio Cobos, Ricardo Alfonsín, Ernesto Sanz e incluso Elisa Carrió y hasta Pino Solanas para evitar que el ex presidente manipule las internas abiertas o contamine el proceso electoral con el único objetivo de permanecer en el poder. Son dos fotos muy potentes, que constituirían un fuerte golpe para las aspiraciones continuistas del kirchnerismo.


La mayoría de los mencionados comprendió que la fragmentación es el mejor negocio para Kirchner. Y casi todos ya probaron el trago amargo del operativo esmerilamiento que el poderoso aparato político y mediático del Frente para la Victoria activó contra cada uno, en distintos momentos de sus respectivas carreras.

Hasta ahora, Reutemann, De Narváez, Macri, Solá, Duhalde, Alfonsín y Solanas estaban demasiado preocupados en sus propias aspiraciones. Pero la leve mejoría en la imagen positiva del gobierno y del propio Kirchner y la consecuente caída en la mirada favorable de ellos mismos los podrían terminar de convencer.

El último gran convencido fue el vicepresidente, quien en las últimas horas fue involucrado en el escándalo de los negocios ilegales con Venezuela. Cobos está llamando a todos los dirigentes con los que tiene buena relación, dentro y fuera del radicalismo, para explicarle que no hizo nada irregular. En el medio de la ronda, se encontró con un “¿Viste? ... yo te lo dije: fueron de nuevo por vos” de una importante figura del PRO, quien días atrás lo había llamado para pedirle su apoyo ante la avanzada judicial de Norberto Oyarbide contra Mauricio Macri. Ahora Cobos está pensando en dárselo.

Sólo una prevención es la que demora la realización de cualquiera de las fotos. Que sea percibida como una acción muy espectacular y sin contenido, cuando la mayoría de las encuestas cualitativas le están pidiendo ahora mismo, a todas las figuras de la oposición, que empiecen a explicar que harían con la Argentina en caso de asumir el gobierno.

Como no podía ser de otra manera, Néstor Kirchner viene anticipando la batalla dialéctica. A los radicales y sus aliados los agrupa en el Partido del Ajuste y los responsabiliza por la crisis de diciembre de 2001. A Carrió la acusan de loca y a Solanas de ‘cachivache’.

Los comentarios de los ñoquis cyberk –quienes trabajan de 9 a 12, interrumpen una hora para comer y vuelven a atacar después del mediodía– presentan a Reutemann como el responsable de varias muertes en la misma época en que Fernando De la Rúa se fue de la Casa Rosada en helicóptero.

Todo indica que a Macri no lo dejarán tranquilo hasta que sea procesado, y, eventualmente, condenado como jefe de una asociación ilícita conformada para espiar cuestiones domésticas. A De Narváez lo quieren presentar, desde hace algunas semanas, como alguien dispuesto a transar con el flamante presidente del UNASUR para mostrarlo como alguien poco confiable.

Duhalde se confiesa experto en operaciones contra su figura y trabaja obsesivamente para lograr la foto capaz de evitar que ‘El Loco’ se salga con la suya.

domingo, 2 de mayo de 2010

Pasado Argentino, Presente Griego


Por Marcelo Zlotogwiazda

El país está en recesión, tiene una deuda externa pública asfixiante, un déficit presupuestario gigante, cuentas externas en rojo muy intenso, y está maniatado para aplicar política monetaria y para devaluar. La descripción remite al pasado de la Argentina pero se trata del presente griego, una realidad que en varios aspectos es más grave que la vivida aquí en 2001.


Nouriel Roubini, uno de los economistas con más predicamento hoy en día, señaló días atrás que “de no ser por un milagro, Grecia parece próxima a la insolvencia”. Para ilustrar la dimensión del problema, trazó la siguiente comparación: “Al comienzo de la crisis, el déficit presupuestario de la Argentina, su deuda pública y su déficit de cuenta corriente eran (como porcentaje del PBI) 3, 50 y 2 por ciento; en Grecia son mucho peores: 12,9, 120 y 10 por ciento”.

Acosado por inminentes vencimientos de decenas de miles millones de euros de deuda e imposibilitado de refinanciarla a tasas razonables, el gobierno griego acudió desesperado al Fondo Monetario y a la Unión Europea para que lo asista. El FMI puso a disposición 15.000 millones de euros, pero los principales socios de la UE (Alemania y Francia) están condicionando su parte del salvataje por 30.000 millones de euros a la aplicación de un draconiano ajuste fiscal. “Esa fue la trampa en que se hundió la Argentina entre 1998 y 2001”, apunta Roubini. Se refiere a que las políticas de ajuste suelen agudizar la recesión, y que eso conspira contra el objetivo de mejorar los resultados fiscales y aliviar el peso de la deuda.

Al igual que aquella Argentina, la Grecia de hoy tiene muy serias dificultades de competitividad, causadas fundamentalmente por su baja productividad relativa y por la apreciación que registró el euro en relación al dólar y a varias otras monedas. Eso se tradujo en un déficit de balanza comercial de 65.000 millones de dólares en 2008, y que con la crisis del año pasado bajó a 43.000 millones, que siguen siendo una enormidad.

Grecia no es el único país de la zona euro en sufrir desequilibrios de esa magnitud. En la lista de 182 países ordenados por su resultado de balanza comercial (que China encabeza con el mayor superávit del mundo y cierra Estados Unidos con el negativo más grande), Irlanda, Portugal, Italia y España están entre los veinte de mayor déficit. No es casual que en el mundo se esté hablando del problema de los PIIGS, una sigla formada por las iniciales en inglés de esos cinco países. (Es una curiosidad simbólica que esa sigla tenga resonancia porcina mientras que la del grupo BRIC –Brasil, Rusia, India y China– reverbera como ladrillos de construcción.)

Si para la Argentina de la convertibilidad y el 1 a 1 la devaluación implicaba una ruptura traumática y muy riesgosa, para Grecia y los otros países europeos con desbalances externos la devaluación no figura en el menú de alternativas ni siquiera como una opción extrema. Por la sencilla razón de que para devaluar se requiere contar con moneda propia, y esos cinco países tienen una moneda supranacional como es el euro.

Más allá de que el devenir y la repercusión de la crisis griega pueda retardar la recuperación europea y mundial, y por ende impactar domésticamente, genera alivio y regocijo observar el abismo que separa a la Argentina de hoy de ese común denominador que existe entre el país de entonces y la Grecia actual. La Argentina dispone de tipo de cambio competitivo, flexibilidad cambiaria, cuentas externas superavitarias y niveles de deuda fácilmente manejables. Las cuentas fiscales ya no son lo holgadas que fueron hasta hace dos años, pero tampoco muestran números dramáticos.

Y respecto de la deuda pública, el último informe de coyuntura del Banco de la Ciudad de Buenos Aires destaca que “está en un nivel extremadamente bajo”. El economista jefe de la entidad del gobierno macrista calculó que aun sumando lo que se reconocerá con el canje anunciado, la deuda pública total ascenderá a 156.000 millones de dólares, lo que representa un 52 por ciento del PBI. Es decir, menos de la mitad que en Grecia. Además, su economista jefe Luciano Laspina estima que dentro de ese total de deuda pública hay 53.700 millones de dólares de deuda con otros organismos públicos (adelantos transitorios del Banco Central, ANSeS, Banco Nación, etc.), que son de refinanciación asegurada. Y lo mismo vale para los 16.200 millones que se deben a organismos internacionales (Banco Mundial, BID, Corporación Andina de Fomento). O sea que la deuda neta con el mercado ronda los 86.000 millones de dólares, equivalentes al 29 por ciento del PBI.

Mientras la Grecia de hoy camina por el estrecho desfiladero del default, nadie considera esa alternativa para la Argentina. El último reporte sobre el país del banco de inversión Morgan Stanley sostiene que “dado que vislumbramos que el país podrá recuperar acceso al mercado de capitales, creemos que se las va a arreglar por los próximos dos años”. Más aún, el informe firmado por Daniel Volberg pronostica que en ese período la economía local “debería mostrar una performance relativamente buena”, y lo fundamenta en que “las necesidades de financiamiento son manejables”, en que “los fundamentos macroeconómicos son relativamente sólidos”, y en que “la economía gozará en el corto plazo de un ciclo de rebote en la actividad, conducido por el fuerte incremento de la producción agropecuaria y por la tracción que está ejerciendo el crecimiento brasileño sobre las exportaciones industriales”.

Lo interesante es que el vaticinio parte de alguien que advierte sobre el debilitamiento de la solvencia fiscal, sobre el crónico problema inflacionario y sobre el deteriorado “clima de negocios”, y que revela su simpatía acerca de que “el factor catalizador clave para el mediano plazo en la Argentina es la posibilidad de un cambio en la dirección política después de la elección presidencial”.

“La fecha clave es el 19 de mayo”, dijo en tono de amenaza el ministro de Finanzas griego Giorgios Papalconstantinou. Ese día vencen 9.000 millones de euros de deuda que sólo serían pagados si la Unión Europea y el FMI concretan la ayuda.

Pero hay otra fecha clave para Grecia y la Argentina. Es la del 22 de junio, cuando se enfrenten en Sudáfrica las dos selecciones de fútbol. También en ese caso los pronósticos favorecen a los de Maradona.

El Corazón Helado, de Almudena Grandes


Por Ernesto Tenembaum

Hace unos días, un colega al que no veo desde hace años escribió una nota sobre la movilización que existe en España para defender al juez Baltasar Garzón. El texto contenía referencias nostálgicas a la guerra civil española, sus canciones, su mística. Así que me robé su e-mail del pie de la nota y le mandé una recomendación, la misma que ya he hecho cientos de veces, con otros amigos, por radio, y por cuanta vía se me aparece.

Tenés que leer El Corazón Helado, le dije. Pocos libros me han impactado tanto. Es largo, le aclaro. Como novecientas páginas. Muchas veces me tienta decir que es el mejor libro que leí en mi vida. Pero es una tentación a la que no voy a ceder, porque eso depende de tantas cosas, ¿no? Pero que está en el top five, se lo discuto a cualquiera.


Por una vez, prometo no contar el final: solo los detalles básicos de la trama. Trata sobre la historia de amor –adúltero, arrollador, inevitable– entre el hijo de un próspero empresario franquista y la nieta de un héroe republicano, que se pasó cuatro décadas en el exilio. Sobre esa columna vertebral, la autora –Almudena Grandes que no casualmente es una de las referentes del movimiento en defensa de Garzón– cuenta una saga familiar que es, en realidad, un siglo entero de historia española. Y lo cuenta así, como los grandes escritores cuentan las cosas.

A mí me gusta que en esa novela haya buenos y malos pero todos los personajes –aun los traidores– tienen un punto entrañable, alguno miserable y son descriptos con inteligencia y sensibilidad. Permite entender lo que es, realmente, una guerra civil, una división social puerta a puerta. Y que después de leerla, la transición española vuelve a parecer un milagro, quiero decir, que no haya explotado allí la guerra de los Balcanes, de tanto resentimiento acumulado.

Pero lo que más me gusta de esa novela es que me hizo llorar con lágrimas. Dos veces. Es decir: que volví a leer lo que ya sabía que iba a leer y lloré de nuevo.

Por eso, al verla a Almudena Grandes, entre José Sacristán y Pedro Almodóvar, hablar a una multitud en Madrid el sábado, se me ocurrió que algunos lectores agradecerán el siguiente regalito. Es, a mi gusto, la escena más conmovedora de la novela, la que narra las celebraciones de los republicanos en Paris por la muerte de Franco.

El personaje central es Raquel, una nena que ha crecido en el exilio escuchando hablar a sus abuelos de España y la guerra, y a sus padres y a sus tíos de lo hartos que estaban de las anécdotas de esa guerra.

Y esto es lo que ocurre:

“Raquel se acordaría siempre de aquel día, pero no por la milagrosa transformación de su abuela, que parecía de repente una mujer muy joven, porque le brillaban los ojos, y los labios, y el pelo, mientras se movía de prisa, con una agilidad desconocida, caminando como si flotara, como si bailara, como si su sola sonrisa bastara para sostenerla por encima del suelo, ni por la forma en que la miraba su abuelo, pozos salvajes, sombríos, también sus ojos salvo cuando la seguían como si estuviera a punto de enamorarse de ella, treinta y tres años después de que ella lo enamorara por primera vez. Los dos se besaron en la boca durante mucho tiempo cuando terminaron de bailar en una plaza donde otros españoles, mucho más jóvenes y muy distintos, frutos amargos de la España de Franco, estudiantes y exiliados voluntarios de última hora mezclados con pseudoaventureros izquierdistas de buena familia y trabajadores a secas, habían improvisado una verbena con el acordeón de un argentino que sabía tocar pasodobles.

Eran españoles y bebían champán. Eran españoles y por eso bailaban, y cantaban, y hacían ruido, e invitaban a beber, a bailar, a cantar, a cualquiera que se acercara a mirarlos, pero su alegría era distinta, mucho más pura, rotunda y luminosa, más trivial quizá que la que iluminaba las mejillas hundidas de quienes habían pagado un precio elevadísimo por sonreír aquella noche, pero también más entera, más cercana a la felicidad auténtica. Los vieron por casualidad, cuando iban a recoger el coche para volver a casa y se quedaron mirándoles por pura diversión, sólo porque eran tan jóvenes y hablaban tan alto y se reían tan fuerte y hacían tanto ruido y estaban tan contentos.

–¿Sois españoles? –preguntó a la tía Olga el que se fijó en ellos, y Olga bebió de la botella antes de contestar.
–Sí.
–¿Emigrantes? –insistió, y Olga volvió a beber, negó con la cabeza, hizo una pausa y señaló al abuelo.
–Ese es mi padre –dijo–. Ignacio Fernández Muñoz, alias El Abogado, defensor de Madrid, capitán del Ejército Popular de la República, combatiente antifascista en la segunda guerra mundial, condecorado dos veces por liberar Francia, rojo y español –y en su voz tembló una emoción, un orgullo que Raquel no pudo interpretar.

Había escuchado lo mismo tantas veces, ese era su abuelo, el padre de su padre, que cantaba estoy hasta los cojones de la guerra civil, y se reía, y su hermana, que coreaba sus cantos y sus carcajadas, estaba ahora muy seria, tanto que ni siquiera se molestó en limpiarse la lágrima que descendía despacio por su mejilla, pero eso no le sorprendió tanto como la reacción del desconocido, casi un muchacho, que se acercó a su abuelo, le tendió la mano, y se dirigió a él con un acento emocionado, el cuerpo muy derecho, la cabeza alta, un gesto de hombre adulto en la mandíbula.

–Señor, para mí es un honor saludarle.

Raquel, que se acordaría siempre de aquel día, contempló la escena como si estuviera sentada en un cine, viendo una película. El acordeón dejó de sonar, los que bailaban se quedaron quietos, los que cantaban callaron de pronto, y en la plaza pequeña hizo mucho frío, mientras corría un murmullo entrecortado, respetuoso, casi litúrgico, capitán, república, exiliado, rojo, palabras venerables, pronunciadas en voz baja con mucho cuidado y los labios rozando el oído de su destinatario, para no herirlas, para no desgastarlas, para no restarles ni un ápice de su valor.

(…)

Los abuelos, al principio, sólo sentían asombro, un estupor tan profundo que él no acertó a decir nada, cuando estrechó la mano del primero. Yo también quiero saludarle, señor, dijo el segundo, el tercero le llamó camarada, y la cuarta, que era una chica, le dio las gracias, le debemos tanto a la gente como usted, dijo. Entonces la abuela, que había mantenido el llanto a raya durante todo el día, rompió a llorar muy despacio, mimando las lágrimas que se caían de sus ojos con una mansedumbre plácida y templada, estoy muy orgulloso de conocerle, señor, es un placer, un honor para mí, hasta que el último, un chico bajito y menudo con el pelo negro, se cuadró ante él como hacen los soldados, a sus órdenes, mi capitán, y el abuelo cerró los ojos, los abrió de nuevo y, por fin, sonrió.

(…)

En ese momento, la plaza entera pareció respirar (...) y el acordeón volvió a sonar, la abuela cogió a su marido del brazo, sácame a bailar Ignacio, y bailaron juntos, solos en el centro de la plaza, y luego se besaron en la boca durante mucho tiempo, como si por fin estuvieran contentos del todo, contentos de verdad, y Raquel les había visto besarse en la boca muchas veces, pero nunca así, y sin embargo tal vez tampoco eso habría bastado para que se acordara de aquel día toda su vida”.

Podría agregar algunas reflexiones sobre ese libro y lo que pasa en España, sobre lo vetusto que empieza a quedar aquel “no nos vamos a pasar cuarenta años hablando de los cuarenta años” de "Solos en la Madrugada", sobre los caminos inexorables, sorprendentes, que encuentra la memoria para imponerse, sobre los riesgos de encapsularse en el pasado, de utilizarlo para hacer caza de brujas en lugar de justicia.

Pero sobraría.

Está todo, todito, en El Corazón Helado, de Almudena Grandes.

Búsquenlo, léanlo, seguro que se les pianta un lagrimón. Además, la historia de amor es bien, bien, bien de amor, como corresponde.

Y mejor cierro aquí la nota porque la autora anda por Buenos Aires y da en un rato una charla en la Feria del Libro.

Me voy para allá.

Sin casco.

Tampoco es cuestión de andar cuidándose de todo en la vida.

Inflación, INDEC, Barras Bravas y Espías


Eduardo Van Der Kooy y Julio Blank en su programa Código Político por TN trataron los temas: Inflación, INDEC, Barras Bravas en la Feria del Libro, Espías.


Participaron del debate Graciela Bevacqua (ex directora del IPC del INDEC), Claudio Lozano (diputado Proyecto Sur) que estuvo en la Feria del Libro cuando escracharon a Noriega por el libro del Indec, Gustavo Grabia (periodista de Olé) quien reidentificó a los Barras Bravas de Nueva Chicago que estarían asociados con Guillermo Moreno.








viernes, 30 de abril de 2010

Nelson Castro: "Sin pensamiento diferente no hay democracia"


Nelson Castro, en su programa "A Juego Limpio" por TN, trató el tema de los escraches a periodistas con Pepe Eliaschev, Andres D'Alessandro Director Ejecutivo de FOPEA, Carlos Gamond, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa, ADEPA. (VER VIDEOS MÁS ABAJO).


En su columna de reflexión final, Castro dijo: Nosotros, los periodistas estamos para informar, no para ser los protagonistas de la información. Cuando en un país, el ejercicio de la libertad de prensa se transforma en un tema es que algo no está funcionando bien.

Lo que me pasó a mí cuando empezaron a aparecer todos estos hechos, no el de hoy, es toda una cadena, por eso quería hoy tenerlo a Pepe Eliaschev porque fue el primero que en soledad sufrió esto. Una vez yo estaba en Comodoro Rivadavia, había terminando una conferencia y fui a la habitación del hotel para luego ir a cenar y alguien me tiró una carta por debajo de la puerta, año 2000.

Abrí el sobre y decía con nombres, con teléfonos, somos fulano, mengano y zutano. "Mire, no queremos que nos vean, ni acá que estamos en Comodoro Rivadavia" -teníamos la asociación periodistas que ya no está más lamentablemente- "por favor, vengan a Santa Cruz. La asfixia que tenemos los periodistas que queremos trabajar con libertad es impresionante". Gobernaba Néstor Kirchner.

Sin duda que nosotros periodistas, somos sujetos de críticas. El gobierno tiene todo el derecho de criticarnos, sería de nuestra parte una conducta contradictoria, es decir nosotros vivimos de la crítica, nuestro trabajo es la crítica y decir "no nos pueden criticar", no, todos tienen derecho de criticarnos.

El tema es que, cuando aparecen los afiches o esta parodia de tribunales populares, como los que hubo en Irán en la época del Ayatollah Khomeini o en aquellas épocas de la revolución francesa que tanta tragedia generó, lo que se busca no es la crítica, se busca el aniquilamiento del pensamiento diferente, y quiero decirles que sin pensamiento diferente no hay democracia. Este es el nudo de la cuestión, esto es lo que está en juego, por eso nuestra preocupación.


Duhalde: "Néstor Kirchner es especialista en desintegrar" respecto de Unasur


El ex presidente Eduardo Duhalde se sumó hoy a las voces de la oposición que cuestionaron el inminente desembarco de Néstor Kirchner en la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR): "Si hay una persona que no tiene condiciones para tareas de integración, ese señor es Kirchner. Él es especialista en desintegrar", apuntó Duhalde.


"Las cosas que están organizadas las desorganiza", completó en sintonía con el legislador del Peronismo Federal, Eduardo Amadeo, que en marzo pasado aseguró que el patagónico era un especialista "en generar conflictos". También Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica , consideró en esos días que "sería una tragedia" que el santacruceño lidere ese espacio regional.

Según Duhalde, en la actualidad el ex presidente "no permite que se reúnan los gobernadores sin permiso de él". Consultado por el conflicto entre Argentina y el Uruguay por Botnia, tras el fallo de La Haya, el ex gobernador bonaerense aseguró: "Este entuerto, este lío, se lo debemos a la mala actuación de diplomacia presidencial, Kirchner y Tabaré Vázquez, porque ese tema estaba resuelto, cuando yo era presidente del Mercosur".

Y añadió: "La relocalización de las empresas estaba resuelto con un crédito, era muy poca plata, pero bueno, no aceptaba llamadas telefónicas Kirchner a Tabaré Vázquez".

Fuente: DyN

martes, 27 de abril de 2010

Leer está de Moda - Video Book


BOOK - LEER ESTÁ DE MODA

El Fallo de La Haya segun Stoppelman y Sanz


Como lo de La Haya fue un fallo salomónico, Adrián Stoppelman y Ale Sanz  le pusieron la música de la más pura tradición salomónica y su letra para el programa de Paulino Rodríguez.

sábado, 24 de abril de 2010

Evo Morales: la relación entre calvicie, ecología, teología, gallinas, batatas, economía y el mundo gay


Por José Brechner (*)

Si de un atributo carece el presidente de Bolivia, es el de la vergüenza. Con tantos honores y aplausos recibidos en tantos lugares, Evo Morales, se considera un erudito y opina sobre cualquier tema sin titubear.

Su don de ungido, le permite expresarse gallardamente frente a un público de serviles, quienes lo aclaman efusivamente por cualquier sandez que dice, y tiene un container repleto de insólitas primicias para divulgar.

Su última revelación científica en una “Conferencia sobre el cambio climático” organizada por su gobierno, tiene al mundo entre boquiabierto y desternillándose de risa.

El coronado inca dijo, que: “la comida transgénica es la responsable de las desviaciones de los hombres hacia la homosexualidad, y de la calvicie en Europa”.

"El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres", dijo el preclaro orador, que afirma llevar una dieta diferente. Obviamente, una exclusiva para machos.


El conferenciante continuó: "La calvicie, que parece normal, es una enfermedad, en Europa casi todos son calvos, y es por las cosas que comen. Mientras, en los pueblos indígenas no hay calvos, porque comemos otras cosas". Claridad y elocuencia admirables, como en todas sus enriquecedoras disertaciones.

Por fin después de tantos infructuosos siglos de investigaciones e incomodidades estéticas, descubrimos la causa de la calvicie. El aspirante a Nobel de la Paz, debería ser postulado al Nobel de Medicina.

Su excelencia, que fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de La Plata, la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la Universidad de La Habana, la Universidad de Panamá, y algunas otras donde sus catedráticos y estudiantes gozan del mismo nivel intelectual que él, dijo que es bueno comer papa, pero no cualquiera. Aclaró que la papa que hay que ingerir es sólo la boliviana y no la holandesa que contiene veneno, por eso hay que pelarla.

El eximio mandatario además de ser científico goza del don de la profecía y dijo que: “en 50 años todo el mundo será calvo”. No aclaró si también seremos homosexuales. Tampoco explicó si al ser calvo a uno no le queda más opción que hacerse homosexual; si los homosexuales se vuelven calvos; o si todos los calvos son homosexuales.

"Sólo tenemos dos caminos: La Pachamama (Diosa o Madre Tierra en quechua) o la muerte. Muere el capitalismo o muere la Madre Tierra, vive el capitalismo o vive la Madre Tierra". Dijo, resumiendo con brillante eclecticismo, la relación entre calvicie, ecología, teología, gallinas, batatas, economía y el mundo gay.

No es la primera vez que el Dr. Morales formula sus iluminadores conceptos para instruirnos acerca del camino a seguir, tomando como ejemplo a los indígenas aimaras, el pueblo más avanzado, longevo y de mayor conciencia ecológica del mundo, donde afortunadamente no existen ni calvos ni homosexuales.

Algunas de sus costumbres que deberían ser imitadas por la salvaje civilización capitalista, son: no bañarse, (por lo menos no a menudo); tirar la basura no en bolsas o receptáculos, sino libremente, en la puerta de su hogar; hacer sus necesidades en el lugar donde los intestinos lo pidan; cortar para leña todo árbol que encuentren; y prender fuego anualmente a miles de hectáreas de cultivos, matando toda forma de vida vegetal y animal, contaminando la atmósfera durante semanas, causando incontables enfermedades respiratorias y la muerte de decenas de bebés.

Morales no es el único estudioso en su gobierno. Su séquito está lleno de superdotados de igual o mayor estatura. Hay que tomar en cuenta que El Ungido leyó su discurso, lo que obliga a deducir que fueron sus expertos asesores quienes lo escribieron.

Hasta que sus reveladores descubrimientos sean ratificados por las universidades que lo distinguieron, sugiero a mis lectores de sexo masculino que consideran a Brad Pitt o George Clooney, como bien parecidos, que inmediatamente abandonen el consumo avícola e ingieran en lo posible carne de toro, ya que los síntomas de homosexualismo podrían estar presentes, y la vacuna contra el mal, que no es aplicable precisamente en el brazo, puede ser dolorosa.

(*) José Brechner nació en Bolivia. Fue diputado (1985-1989) embajador, y miembro fundador de Acción Democrática Nacionalista.

jueves, 22 de abril de 2010

Si Boudou es de izquierda, yo soy Diego Armando Maradona

Por Alfredo Leuco


No me quiero meter con el tema económico porque para eso tenemos al mejor especialista que es Maximiliano Montenegro. No quiero incursionar en la investigación sobre el intruso en el ministerio porque para eso está el que más primicias consigue en la justicia que es Omar Lavieri.

Pero no me quiero privar de decir unas palabras apenas sobre algo que me tiene absolutamente asombrado y que se podría sintetizar en una pregunta: ¿Desde cuando Amado Boudou es de izquierda? ¿Quién le dio el carnet de progresista? ¿Cuáles son sus antecedentes en el campo de la lucha por la justicia social, los derechos humanos o el rol transformador del estado?

¿Sabe porque lo pregunto? El otro día en la conferencia de prensa cuando acusó al diputado Claudio Lozano de estar involucrado en el robo de información también le hizo una crítica ideológica ¿Se acuerda?

Le pido que me preste atención un segundito y que se siente. Es muy fuerte lo que le voy a decir. Y trate de que no le agarre un ataque de risa. Amado Boudou, conocido en Puerto Madero y aledaños como Aimé, su apodo paquete y francés dijo que Pino Solanas es un seudo progre y un seudo izquierdista que es funcional a la derecha como se demostró en todas las votaciones.

Y agregó como si esto fuera poco que era triste ver a Lozano como un adalid del ajuste. ¿Cómo dice? ¿No me cree? Se lo juro. Yo casi me muero. ¿Se puede ser tan caradura?

Mas allá del juicio de valor que uno pueda tener por las posiciones de Pino y Lozano hay que ser rigurosos y decir la verdad sobre sus trayectorias.

Lozano lo conocí cuando militaba en plena dictadura en el Servicio de Paz y Justicia con el Premio Nóbel Adolfo Pérez Esquivel que estuvo preso durante la dictadura. Eso solo ya significaba que la vida de Lozano corría peligro.

Después lo encontré siempre al lado de Víctor de Gennaro en la CTA luchando contra la burocracia sindical millonaria y en defensa del estado y los trabajadores. Jamás escuché la palabra ajuste en la boca de Lozano. Todo lo contrario. Fue un acérrimo opositor al neoliberalismo de Carlos Menem.

De Pino Solanas ya se sabe. Exilio, películas combativas en nombre del peronismo revolucionario del cine-liberación con Octavio Getino, entre otros. Durante la democracia solo recibió balazos mafiosos en la época de Menem y mentiras en el gobierno de Kirchner a través de un ministro que lo acusó de los incendios de los trenes en Haedo y jamás, pero jamás aportó un solo dato.

¿Qué hizo durante este tiempo Amado que ahora ama a la izquierda y levanta el dedito contra lo que el denomina seudo progresismo? Andaba en motos de ricachones, coleccionaba guitarras eléctricas mientras militaba con los Alsogaray cuyo apellido es el símbolo del liberalismo antipopular y pro militar.

Y, como si esto fuera poco, nuestro baby face, galancete dio clases en la catedral de la ortodoxia económica del CEMA, en esa universidad enamorada de los chicago boys, de Cavallo y de Menem.

Cambia todo cambia. Tal vez yo sea prejuicioso y no me quiera enterar que ahora Amado es el comandante Aimé. O que llamará a su hijo Ernesto por el Che o a su hija Evita. Tal vez yo estoy desinformado y se la pasa todo el día escuchando en su Ipod a los Olimareños a Silvio Rodríguez y tararea con Carlos Puebla que en eso llegó Fidel.

¿Sabrá Amado quien es Carlos Puebla? ¿Tendrá en su casa un afiche de los sandinistas de Tomás Borge? ¿ Tendrá una boina con la estrella roja de 5 puntas?

¿ Habrá pegado una calcomanía de Lenin en su Harley Davidson. Perdón por la ironía. Perdón por la mordacidad y la chicana. No quiero ser irrespetuoso. Pero es too much. A esta altura hay cosas que me superan. Si Boudou es de izquierda, yo soy Diego Maradona.

Aníbal Fernández acusó a Julio Cobos de traidor

 

Por Sergio Crivelli

Con una indignación impostada para los medios Aníbal Fernández acusó a Julio Cobos de traidor. ¿Qué habrá sentido al leer esas palabras Eduardo Duhalde del que Fernández fue -antes de pasarse al campo "enemigo" del kircherismo- secretario de gobierno en Buenos Aires y secretario de la Presidencia en la Nación, dos cargos que exigen una confianza y una fidelidad a toda prueba?

El vocabulario usado por el jefe de Gabinete tiene una explicación general y otra particular. La general es la misma que lleva a buena parte de los kirchneristas a recurrir con frecuencia a esa forma de descalificación más ligada al pecado que al delito.

Por algo el 17 de octubre es el día de la "lealtad". Nadie ignora, sin embargo, las calamidades históricas que ha provocado mezclar la religión con la política. Nada tan peligroso que confundir a un disidente con Judas Iscariote.

En la vida pública laica, en tanto, traidor se es a la Patria. La palabra aparece sólo en ese contexto en la Constitución. Tal vez los kirchneristas como Fernández identifiquen la desobediencia a su jefe político como un delito de lesa Argentina, pero para el resto de la sociedad esa idea es por lo menos exagerada.

Más aún proviniendo de una dirigencia que dedica sus mejores esfuerzos a la lucha por el poder y que ha renunciado a cualquier otra ideología que no sea la del dinero. Que hace un culto de la "caja" y para la cual los cambios de bando resultan moneda corriente. Puesta en ese contexto la acusación de Fernández sólo puede ser entendida como una sobreactuación.

La explicación particular de esa sobreactuación, a su vez, está ligada a la compleja situación actual del Gobierno, que con el Congreso fuera de control lanzó una contraofensiva por los medios a cargo de una serie de voceros que recuerdan el "grupo rating" de Carlos Menem.

Aquel injustamente olvidado equipo de polemistas todoterreno estaba integrado por Jorge Yoma, Carlos Corach, Eduardo Bauzá, etcétera. Hoy la función esclarecedora corre por cuenta de Aníbal Fernández, Agustín Rossi, Miguel Pichetto y Florencio Randazzo, entre otros.

Colaboran en la contraofensiva algunos encuestadores y la prensa funcional al Gobierno formada por los medios estatales (los llaman "públicos" para que no suene tan mal) y los de empresarios "allegados" al kirchnerismo. En los medios "K" la apología oficialista fue asignada a personas que pretenden pasar por intelectuales comprometidos, pero que son, en verdad, empleados públicos con sueldos envidiables.

Con esta "task force" lo que se pretende es instalar tres nociones básicas. La primera, que los opositores son una "banda" ávida de poder y lucro que no se abstiene de usar procedimientos ilícitos. La segunda, que los Kirchner son víctimas de esa nube de traidores, inescrupulosos e inútiles. La tercera, que los Kirchner tienen posibilidades de seguir más allá de 2011.

Para el Gobierno resulta tan vital mantener la "caja" (léase impuesto al cheque, retenciones, ATN) fuera del alcance de la "turbamulta" opositora como alentar la expectativa de poder futuro. Por eso no teme caer en la sobreactuación, si de paso lija a un candidato capaz de desalojar al kirchnerismo de la Casa Rosada.

miércoles, 21 de abril de 2010

Compacto de la Semana por Tenenbaum y Zlotogwiazda - Video


Compacto de la semana en un clip de Palabras (+-)

Palabras más, Palabras menos

lunes, 19 de abril de 2010

Llora Argentina, se intensifica la lucha por el poder en la que no se vislumbra un ganador


Por Rodrigo Lara Serrano para América Economía
Grupo Editorial Dow Jones y Wall Street Journal

El creciente conflicto entre poderes en Argentina amenaza la gobernabilidad y su regreso a los mercados internacionales.

“Estamos decididos a gobernar la Patria hasta el 2020”. Claro, directo y sin vueltas, el ex presidente Néstor Kirchner expresa públicamente así “el plan de vuelo” de él, su mujer –la presidenta Cristina Kirchner– y el sector del peronismo que los apoya. “Ellos han traicionado al pueblo argentino y al peronismo. Volví para echar a Néstor Kirchner y a su política, con los votos”, contraataca feroz el también peronista y ex presidente Eduardo Duhalde.

Declaraciones como éstas ya son cotidianas entre los líderes políticos, a medida que la conflictividad entre los actores políticos va al alza y se intensifica la lucha por el poder en la que no se vislumbra un ganador. A muchos sorprende el estado actual de las cosas. Y es que con el triunfo de la oposición en las legislativas del año pasado, se podía aventurar un freno en el hiper-presidencialismo como algunos empezaron a llamar al régimen seguido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

No obstante, la debilidad relativa de todos los sectores, en vez de ayudar, ha dado origen a una guerra cada vez más dura entre el dividido oficialismo y la dividida oposición. De no darse una política de acuerdos, que hoy se ve contraria a las tradiciones de la política local, se anticipan días políticos difíciles y turbulentos, con una tendencia cada vez mayor a la ingobernabilidad. “Hoy gobierno y oposición están jugando a fondo”, dice el abogado constitucionalista argentino Roberto Gargarella. “Habitualmente de mala fe, al borde de las reglas o rompiéndolas cada vez, lo cual hace muy difícil cualquier juego, en cualquier contexto”.

El problema es que Argentina es un país al que le urge gobernabilidad. Y es que pese a ser el país más rico de América Latina y gozar de beneficios materiales y educacionales que siguen siendo sólo un sueño en la mayoría de la región, debe tomar decisiones en política económica que le permitan volver a los mercados internacionales de capitales, de los que salió tras negarse a pagar gran parte de la deuda contraída durante los 90 en los tiempos de la paridad peso-dólar.

De hecho fue el tema financiero el que desencadenó la crisis actual cuando, en diciembre pasado, el gobierno decidió usar reservas del Banco Central para crear un fondo destinado al pago de la deuda externa con los hold outs. Lo hizo sin consultar al nuevo Parlamento que estaba en receso desde hacía dos semanas. Desde entonces la tensión ha ido en crecimiento hasta llegar a un punto tal que Elisa Carrió, la líder de la Coalición Cívica, anunció que denunciará a la actual mandataria ante la OEA, pidiendo su intervención, bajo la figura de “riesgo democrático”. Justifica tal postura inusitada diciendo que “ella [Cristina] se pone al margen de la ley y quiere victimizarse. Es la confrontación final. Y nosotros nos vamos a adelantar”.

La postura de Carrió no es compartida por toda la oposición, muchos de los cuales piensan que satanizar a la presidenta y al ex presidente, la pareja presidencial, ayuda a la polarización. “Mientras más se endurecen los halcones de un lado, más se endurecen los halcones del otro”, dice Roberto Bacman, director del Centro de Opinión Pública (Ceop). Para él, “lo que quiere la gente es que se resuelvan los problemas”, y la oposición corre el riesgo de ser vista como inefectiva si sólo aparece en guerra.
Para algunos el problema es que los políticos locales tienden a jugarse el todo por el todo, sin pensar en consecuencias. “La mejor definición de los políticos argentinos la dio el ahora primer mandatario del Uruguay, Pepe Mujica, cuando dijo que la clase política argentina es caníbal”, ironiza Heriberto Muraro, asesor de varios presidentes de Latinoamérica durante más de medio siglo. Al hacerlo esboza ese gesto no exento de piedad y humor de quien ha visto de todo. O casi, pues hasta el momento no ha visto a un presidente peronista obligado a renunciar por una crisis económica o política. Y ése es el gran miedo que la actual ocupante de la Casa Rosada, Cristina Kirchner, tiene: piensa que la oposición la quiere forzar a renunciar de manera anticipada.

Aunque la salida temprana de Kirchner no conviene realmente a casi ninguna fuerza política, podría llegar a ocurrir como un efecto bola de nieve, originado en la violación sistemática de reglamentos y tradiciones que se observa en estos días.

La situación se agudiza por la atomización y la carencia de mayorías. “Partido por partido, nadie tiene mayoría propia”, dice Bacman. En ninguna parte. Ni en las dos cámaras del Parlamento y tampoco dentro de los dos viejos partidos dominantes (peronismo y radicalismo) convertidos en cáscaras.

Así, los francotiradores individuales y partidos pequeños pueden sabotear fácilmente acuerdos y estrategias. Un dato revelador: en la Cámara Alta hay 72 senadores y 23 bancadas diferentes, muchas de las cuales son bancadas unipersonales.En la lógica anterior, el analista político Ricardo Rouvier entiende que el verdadero problema del país no es el ocaso en ciernes de los Kirchner o la disputa por el liderazgo irresuelto de la oposición, sino que “al no estar los partidos, y existir una crisis de representación, la política nacional se despliega a través de élites”. Grupos de hecho, personalistas y circunstanciales. “Pueden ser de izquierda o de derecha, pero ambos carecen de anclaje popular suficiente”, dice. “Se vive la cuasi desaparición de los partidos”.

En este escenario pesimista existen dos figuras que, en teoría, poseen herramientas y recursos para imponer calma y lograr un arribo más normal a las elecciones de 2011. La primera es la del vicepresidente en ejercicio, Julio Cobos, el paradójico líder del opositor UCR, pero quien –debido a su participación en la alianza inicial que llevó a Cristina Fernández al poder– ocupa el cargo de vicepresidente del país, un cargo simbólico que no tiene sus oficinas en la casa de gobierno.

Cobos es el casi seguro candidato a la presidencia de su partido, y atrae a vastos sectores de la clase media y la centroderecha por su oposición a varios proyectos de Fernández. En su día a día se presenta por sobre la oposición asegurando que trabaja porque se respete la institucionalidad.

No obstante, Cobos no ha sido capaz de alinear a su partido en torno a su figura. Porque como no se pronuncia sobre temas clave o es estudiadamente ambiguo al respecto, su imagen oscila entre la del “hombre providencial”, el único que puede enviar a los Kirchner a la pensión de retiro de la Historia, y la de un “hombre de paja”: voluble y ambicioso. Incapaz de gobernar si llegara al poder. Así lo retrata Carrió, su ahora ex aliada, por ejemplo.

Ex dueño de una cadena de supermercados, Francisco De Narváez al parecer se ufanaba de sus métodos autoritarios en el manejo del negocio. Y, precisamente, el autoritarismo es parte del problema en Argentina, no de la solución. “Hay una cultura autoritaria en la dirigencia política argentina”, explica Graciela Römer, de Römer y Asociados. Ésta, si bien se manifiesta sin disfraces en el peronismo, está en el resto de los políticos. “Así lo que vemos es un espacio vacío enorme entre el discurso de la dirigencia en su conjunto y las actitudes reales de esa dirigencia”, dice. Y, hasta ahora, De Narváez no ha demostrado, como se dice en la política estadounidense, ser “un tipo de animal diferente”

Mientras la oposición no logra articular una estrategia diferente al choque frontal, los Kirchner despliegan su estrategia: buscar que la reactivación económica y un paquete de gasto público redistributivo hagan volver a su vera a los votantes de sectores populares que les dieron la espalda en los últimos comicios.

Rouvier lo describe así: “La economía anda mucho mejor que la política. Me cuesta pensar en que el gobierno actual pueda andar cojo mucho tiempo. No es el estilo K. Cuando avancemos este año, el gobierno va a imprimir mayor acción y el ex presidente va a ir armando su frente en el partido justicialista”.

A su favor juega el deseo de las empresas de bajar los decibeles. “El empresariado, incluso empresarios amigos de los Kirchner, están presionando al poder ejecutivo como a los líderes de la oposición, para que paren la mano”, dice Muraro. “Tienen miedo que todo esto provoque un caos financiero. Sería casi fabricar una crisis económica desde la nada”.


En el ámbito internacional, la actual “guerra de trincheras” interna augura que el gobierno no logrará mejorar su posición internacional relativa del país, que viene cayendo sostenidamente en los últimos 15 años. Sin estar enfrentados a EE.UU., con el cual el gobierno de Cristina colabora en no proliferación nuclear, terrorismo y temas como Irán y creación de sistemas de armamento; la relación no puede mejorar dado que los Kirchner son vistos como neodesarrollistas afectos al populismo (y lo son, sin sentir vergüenza por ello), políticas que –en el mejor de los casos– se consideran ineficientes en Washington.

Además, en sectores conservadores, el estigma del default todavía pesa mucho, al igual que la amistad con Hugo Chávez. Tampoco gusta que los Kirchner insistan en volver al mercado del crédito en sus propios términos, lo cual es bien visto por sus seguidores, pero irrita a los analistas e inversores de Wall Street. “En Washington, Argentina es percibido como un país totalmente irresponsable”, dice el presidente de uno de los grandes think tanks de la capital federal de EE.UU.

Alerta de turbulencias

En cuanto a los próximos meses, a menos que ocurra una situación externa que promueva una tregua, se mantendrá la exasperación actual. De hecho, para Bacman, un gran obstáculo para un cambio es que “la oposición no tiene un proyecto alternativo: por eso los Kirchner o el kirchnerismo están vivos”. Lo confirma la analista Römer. “Veo un gobierno muy intransigente no preparado para gobernar con el control legislativo”, dice.

De seguir las cosas en tal tenor, Rouvier lanza un oráculo ominoso: “Si no se allana una ruta de convivencia y de negociación, el camino para finalizar el mandato actual será complicado y turbulento”. No hay magia en esta predicción: “Esto se deriva del empate. No hay dominio, ni mayoría suficiente para imponerse”.

Los más audaces proponen explorar otras posibilidades. “El sistema presidencialista, y sobre todo el nuestro –dice Gargarella– que lo refuerza (y por eso algunos lo llaman híperpresidencialista) ha demostrado ser funcional a la inestabilidad, a los golpes de Estado, a la fragilidad y caídas de regimenes y gobiernos”.

Las opciones son usar lo que se tiene de una forma más creativa. “La Constitución establece instituciones participativas. Además hay otras, como el jefe de gabinete, que podrían ser retransformadas, para ayudar a que jueguen un papel de válvula de escape, que hoy no juega”, reflexiona.
Paradójicamente, la batalla polìtica, pese a que afecta a su esposa, podría favorecerle a Néstor Kirchner para volver al cargo si logra mantener unido al oficialismo y la inflación no crea pánico. Para ello, es fundamental que resista el asalto del ex presidente Duhalde, aliado con los hombres de Narváez. Si lo logra, puede que se haga realidad lo que cantan sus seguidores: “Llora la Gorda Carrió/ el Colorado también/ Néstor va a volver/”. No obstante, tampoco sería una salida que asegure estabilidad y gobernabilidad.

Con el estado actual de las cosas la que realmente llora es Argentina.